Toni Elías Justícia, nacido en Manresa el 26 de marzo de 1983, es hijo de una familia de auténticos entusiastas de la moto.
Toni Elías Justícia, nacido en Manresa el 26 de marzo de 1983, es hijo de una familia de auténticos entusiastas de la moto. Su abuelo, Toni, inculcó la filosofía de las dos ruedas a sus descendientes, y sus dos hijos Toni, el padre del piloto, y Jordi fueron los ‘reyes’ del motocross nacional durante años. Toni Elías logró once títulos de campeón de España de motocross.
La familia Elías rige un concesionario oficial Yamaha en Manresa, que se convirtió en el patio de juegos del joven Toni. La moto ha sido un referente constante en su vida y más desde que a los siete años tuvo su primera ‘pocket bike’. Tras un incipiente paso por el motocross, pronto descubrió su verdadera pasión: el asfalto y por aquel entonces, las minimotos. A partir de ese momento, con apenas nueve años, Toni Elías comenzó sus primeros pinitos en el mundo de las carreras, logrando ya sus primeros éxitos.
1995-1996-1997
En el ’93, Toni acabó tercero en el Campeonato de Catalunya de Minimotos, y un año más tarde logró el subcampeonato. Las minimotos se quedaron pequeñas para el joven Elías, que decidió junto a su familia probar suerte en las carreras de scooters. En los tres años sucesivos, ’95, ’96 y ’97, tuvo actuaciones brillantes con los scooters, lo que le llevó nuevamente a plantearse metas mayores. Ese mismo año disputó también el recién creado Open RACC de 50cc con una Yamaha TZR 50.
1998
En 1998, Toni debutaba a los mandos de una Yamaha 125 GP en el Campeonato del España de 125cc. cuando apenas contaba 15 años. A pesar de su nula experiencia con motos “grandes”, el piloto de Manresa logró sumar sus primeros puntos y terminar en la vigésimo tercera posición.
1999
En 1999, continuó disputando el Campeonato de España de 125 y obtuvo la tercera posición final en la clasificación general. Su primera incursión en el Campeonato del Mundo como “wild card”, el Gran Premio de España y ese mismo año sumó sus primeros puntos en el Mundial en el GP de la Comunitat Valenciana al acabar la decimocuarta plaza.
2000
El 2000 significó su primera temporada completa en el Mundial de 125cc. Fue un año difícil en muchos aspectos, pero Toni supo aprovechar su oportunidad y acumular experiencia. Su actuación esa temporada le sirvió para hacerse un sitio la temporada siguiente en la estructura que el ex piloto Alberto Puig creó para el Mundial de 125cc.
2001
Toni sacó a relucir su talento en el MoviStar Júnior Team en el 2001 y llegaron los primeros resultados. En el Gran Premio de Francia, Toni Elías subió a un podio del Mundial por primera vez en su carrera deportiva, convenciéndose entonces de su potencial. Fue el punto de inflexión en su carrera deportiva. En Catalunya y ante su afición volvió a subirse al podio, segundo, y poco después, en el Gran Premio de Holanda, Toni alcanzó esa victoria tan soñada. A partir de ese momento, el piloto catalán entró de lleno en la lucha por el título.
La superioridad mecánica de sus rivales y una desafortunada caída durante el Gran Premio del Pacífico en Japón, bajaron finalmente a Toni del tren por el título. A pesar de todo, su tercera posición final en el Campeonato del Mundo de 125cc. Fue considerada por muchos como un triunfo, el triunfo de un joven que en apenas tres años había pasado de competir en carreras nacionales a liderar todo un Mundial.
2002
En el 2002 dio el salto a los 250cc, de la mano de Telefónica MoviStar y Repsol, en una estructura dirigida por Jorge Martínez Aspar. El objetivo marcado para el ejercicio, acumular experiencia y aprender los secretos de la nueva categoría y de la Aprilia, fue ampliamente cubierto, demostrando su calidad como piloto al conseguir una extraordinaria victoria en Motegi, tras protagonizar un emocionante duelo con Melandri, y varios podios a lo largo de la temporada. Finalmente, logró la cuarta posición final del Campeonato.
2003
Toni no defraudó a sus fans en el 2003, convirtiéndose en el piloto que más Grandes Premios ganó con su espectacular pilotaje y luchando por el campeonato nuevamente hasta el final. Los problemas de puesta a punto con la Aprilia marcaron la primera parte del campeonato, pese a que consiguió dos victorias consecutivas en Jerez y Le Mans, y condicionaron el resultado final de un Mundial en el que terminó tercero después de ganar con brillantez nuevamente en Estoril, Motegi y Sepang y ser segundo en Brno y Valencia.