Chicho Lorenzo, padre del piloto mallorquín Jorge Lorenzo, relata una curiosa experiencia vivida con uno de los alumnos que acuden a formarse en su escuela de pilotos y sus dificultades de aprendizaje con la moto.
Estos últimos días ha pasado una historia en la Escuela de Son Hugo muy curiosa. El protagonista uno de nuestros alumnos, Joel de siete años, un pilotillo que lleva con nosotros unos cuatro años y que, por horas de practicas, es todo un veterano.
A Joel le costaba mas de lo normal prestar atención y la consecuencia era que aprendía mas lento, cosa normal si tenemos en cuenta que la atención es la mejor herramienta que tenemos los humanos a la hora de aprender.
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