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SUZUKI V-STROM 650 – Contacto Moto – Más perfecta aún

jrgarrido jrgarrido

02/08/2011
SUZUKI V-STROM 650 - 2012/SUZUKI V-STROM 650 2012
Renovar una moto que ha marcado un antes y un después en el mundo de la moto es complicado. En Suzuki han tenido que darlo todo para mejorar una moto que ha sido la referencia año tras año. La nueva Suzuki V-Strom 650, o la DL-650, como prefieras, ha sabido pulir pequeños detalles y apuntalar las virtudes de una moto que ya rozaba la perfección. Unos ligeros retoques a nivel estético y de motor configuran la moto polivalente de siempre con más argumentos aún para seguir liderando el mercado. No te pierdas esta primera prueba a la Suzuki V-Strom 650.




El origen se remonta a 2002. Aunque parezca increíble nueve años después, la pionera fue la DL1000. Para entendernos, la V-Strom de 1000 centímetros cúbicos. Doble escape, algo pesada, pero muy rutera pese a su pinta de poder comerse cualquier camino de tierra y piedras que saliese a su encuentro. Ante el relativo éxito, un año más tarde, en 2003, salió la pequeña de la familia, la DL650, más conocida como V-Strom 650, y sin prisa pero sin pausa, empezó a barrer a todas sus rivales con una suficiencia espectacular. Amén de permitir salidas off road, su polivalencia y equilibrio permitía a su usuario salir a hacer rutas los fines de semana con un confort increíble, un par motor excelente en medios y bajos y un chasis tan equilibrado que no había curva que se le resistiera. Por si fuera poco, su manejabilidad era tan grande que en el día a día en la gran ciudad no había atasco que se le resistiera, su consumo apenas pasaba de los cinco litros cada cien kilómetros y la sencillez de su estructura hacía mucho más fácil y llevaderas las revisiones y pasos por el taller. ¿Hablamos entonces de la moto perfecta?

En cualquier caso, fuimos a Pravia, en Asturias, con una sonrisa de oreja a oreja, a una presentación nacional de la nueva V-Strom a la que sólo seis medios de comunicación del mundo de la moto tuvimos acceso. La sonrisa de oreja a oreja se mezclaba con un interés y una expectación entendibles en cuanto os diga que soy dueño de una Suzuki V-Strom 650 desde finales de 2006, una de las primeras unidades que llegó a nuestro país con ABS, y tenía unas ganas enormes de comprobar de primera mano si la nueva V-Strom hacía justicia a la montura que descansa desde entonces en mi garaje y con la que estoy encantado… desde que sustituí los durísimos Metzeler Tourance por unas gomas algo más blandas y con más agarre, todo hay que decirlo.

Fotos V-Strom 650En la breve presentación nos contaron cosas fácilmente entendibles, como que es una moto fundamental en la marca japonesa y es por ello que no han querido volverse locos, subiendo cilindrada o buscando cosas como más potencia o estética en una moto que funciona muy bien y que no necesita cambios espectaculares para seguir enganchando a la gente. Este continuismo se refrenda en unas líneas modernos pero que no rompen con lo anterior en cuanto a estética, un aligeramiento de seis kilos en el conjunto (214 kg en orden de marcha) y en una gestión más inteligente del motor, con una suavidad, aunque parezca increíble, mucho más marcada y unos bajos y medios un poco más vivos que antes. No se ha perdido nada ni en maniobrabilidad, ni en consumo, ni en practicidad, con lo que si unimos todo esto a que ahora es 300 euros más barata que la V-Strom a la que sustituye -8.399 euros-, los argumentos son irrebatibles hasta para el fiscal más beligerante.

Se ha seguido apostando, como decía, por el propulsor que tantos éxitos ha dado a la marca y que procede de la última incorporación a los pesos medios de Suzuki, la superventas Gladius. Afinado al máximo, se ha logrado reducir el consumo y las emisiones de CO2 hasta en un 10 por ciento, gracias a la mayor ligereza ya comentada antes y a unas mejoras aerodinámicas visibles desde el minuto uno, con una estilización general de la parte delantera, que han permitido incluso reducir la capacidad del tanque de gasolina a 20 litros. Los chicos Hamamatsu han logrado sacar dos caballos más a un bloque motor que pasa a hora a tener 69 CV a 8.800 rpm, pero lo más importante es que es aún más dulce que antes en su entrega de potencia, con una suavidad alucinante cuando vas en marchas largas por debajo de 2.000 vueltas. Ahora tiene incluso un poquito más de empuje en bajos y medios, pero lo mejor es que no ratea bajo ningún concepto y el bicilíndrico seguirá sonando a gloria, con menos decibelios aún que antes.
 
Otras mejoras que no se ven pero contribuyen a la suavidad y mejor funcionamiento del conjunto son el nuevo cigüeñal, nuevo árbol de levas y una bujía de iridio, causante de buena parte del ahorro de combustible. Otro apartado en el que se ha mejorado es en la retención cuando cortas gas, ya que ahora no es tan brusca y sí bastante más suave que antes. El escape también es de nuevo cuño, el catalizador gana en tamaño y es más ligero, todo ello en un chasis un pelo más rígido que antes. También se ha mejorado, esto sí que se nota nada más recorrer unos pocos metros, la suspensión delantera, que antes hacía tope con más facilidad de la deseada.
Fotos V-strom 650
Con ABS de serie en toda la gama –ahora pesa casi un kilo menos y han desaparecido por completo los golpecitos de la versión anterior, un 10 para Bosch- y una distancia entre ejes de 7 centímetros más con respecto a la versión anterior, la estabilidad está fuera de toda duda. El asiento ha ganado en altura 1,5 centímetros, cosa que noté nada más subirme a ella, pero ya te digo que llevo docenas de kilómetros a bordo de la anterior V-Strom y es fácil darse cuenta de cosas que pasarían inadvertidas para cualquiera. A pesar de ello se sigue haciendo pie sin problemas –mido 1,80 metros- y en opción puedes pedir un asiento más bajo. La cúpula también es de nuevo cuño y se regula en tres posiciones, aunque seguimos con el pequeño engorro de tener que sacar el destornillador para su regulación.

Parada y explicación en cuanto al nuevo cuadro de instrumentos, uno de los puntos más débiles de mi V-Strom. De hecho, si tuviera que cambiar una sola cosa de mi moto dudaría mucho si apostar por la suspensión delantera de la nueva Suzuki en plan práctico o por este cuadro de instrumentos que te informa de todo de manera brillante y eficaz –a los periodistas nos gusta estar bien informados en todo momento-. En cualquier caso, el cuentavueltas sigue siendo analógico y está bien centrado, mientras que el resto de datos está en una parte digital reformada. Ahora cuentas con termómetro de temperatura exterior, marcha engranada, testigo de hielo a menos de dos grados de temperatura… distintos parciales, consumos medios… todo a tiro de dedo con un botón para dicho menú donde suelen estar las ráfagas, en la piña izquierda.

Como último detalle antes de pasar a la acción, otra mejora que incorpora esta maravilla tan equilibrada es el inmovilizador electrónico SAIS. La casa madre se ha implicado tanto, más y mejor, que el repertorio de accesorios originales y exclusivos es demoledor, con maletas en plástico y aluminio, cubrequillas, cúpulas, sobredepósitos, etc, etc. Más adelante vendrá el color negro pero, de momento, ya está disponible en blanco y en naranja. Ya sabes que 8.399 euros tienen la culpa.

250 kilómetros de pura seda y manejabilidad

¡Basta de teoría! Vamos a la práctica. Decir Asturias, es decir paisajes con un encanto especial y unas carreteras que son el paraíso del motorista ávido de curvas y sensaciones especiales. Partiendo de Pravia, Teverga y el Puerto de Somiedo jalonan una ruta que nos va a dejar con la boca abierta, rogando al cielo que entre el señor Gallardón y la ‘tita’ Espe nos pongan carreteras así partiendo de la capital de España.

Fotos V-strom 650Salimos de Pravia y desde el minuto 1 carreteras estrechitas, reviradas, incrustadas entre montañas y pueblos casi perdidos sin orden ni control, pero con un asfalto impecable y aunque no cuentan en su mayoría con arcenes, la ausencia casi total de tráfico rodada nos dibuja una sonrisa infinita. Todos los cambios mencionados antes se aprecian desde los primeros metros. Suave, dócil, accesible, rutera… inmejorable… aunque también pensé eso cuando me subí por primera vez a mi V-Strom.

Contamos con tres unidades: una completamente de serie, otra con deflector de pantalla, puños y quilla y la tercera cargada con baúl, maleta y casi todo lo imaginable. Empezamos por el principio, lo que te dan cuando te compras la moto, y a la primera que puedo le suelto la indirecta a nuestro anfitrión, responsable de prensa y comunicación en Suzuki: ‘¿Me cambiáis la moto nueva por la mía y me dais además los 300 euros de diferencia?’. No me quiero pasar de graciosillo, pero hasta les perdonaba el dinero…

No es para menos. Imagina que tu moto habitual la coge un equipo de mecánicos experimentado y la ponen a punto en todos los sentidos. Exactamente esa es la primera sensación que tuve antes de cumplimentar el primer kilómetro de ruta. Ya digo que noté el centímetro y medio más de altura en el asiento, pero es que enseguida te olvidas y empiezas a notar que estira más, que es más suave, que hay menos decibelios, que inclina de manera incluso más natural, que los neumáticos, que siguen siendo Bridgestone, tienen mucho mejor tacto que los originales de mi V-Strom… mil pequeños detalles que ayudan a mejorar el conjunto de manera clara.
Fotos V-strom 650 
Mi posición natural en la moto es bastante erguida, y noto que la posición de la pantalla es la media –yo la llevo arriba del todo-, con lo que la parte más alta de la cabeza sufre el ligero azote del viento. En la primera parada para hacer fotos me cambio a la montura con el deflector de pantalla y los puños. La sensación de confort es todavía más grande, y la sonrisa no es que se me adivine debajo del casco, ¡es que se puede ver incluso con la pantalla solar bajada! Además, a pesar de que la reducción del depósito ha bajado un poco más el centro de gravedad, la aerodinámica se ha estudiado de manera exquisita y compruebas que, con menos volumen, la protección en piernas y hombros es mayor que antes.
 
Dejamos pasar unos pocos kilómetros y poco a poco empezamos a negociar las curvas inclinando más y más, rozando de manera natural las estriberas aunque, sinceramente, no es nuestro estilo, lo reconozco. Los avisadores cumplen su función y enseguida te das cuenta de hasta dónde llega sin ningún problema. La suavidad lo sigue presidiendo todo, el sonido del motor se mete menos el casco, alguna pequeña tos en el antiguo modelo a menos de dos mil vueltas aquí desaparece por completo, empujando llena hasta casi el corte del encendido. Increíble.

Reconozco que cuando vi la primera foto de la nueva V-Strom me desilusioné un poco, pues esperaba un cambio algo más agresivo y pronunciado. Justo después de unos pocos kilómetros estoy absolutamente convencido que no se podía haber hecho de otra forma, pues en Suzuki han sabido, con muy pocos detalles, mejorar una barbaridad algo que parecía perfecto. Hasta el asiento, que sigue siendo tan amplio y espacioso como antaño, pero ahora notas una calidad visual y al tacto mucho mayor. Detalles que no se escapan al usuario de la antigua V-Strom son, por ejemplo, las asas traseras, que ahora son más redondas y la calidad del plástico ha ganado enteros en todos los sentidos.

Fotos V-Strom 650A pesar de las precauciones iniciales, como siempre cada vez que te subes a una moto nueva, esta peso medio te abre el corazón y te hace sentir como en tu casa, sintiéndote cómodo y confiado, aunque el asfalto se retuerza en un espectáculo paisajístico como el Puerto de Somiedo, donde sólo unos pocos ciclistas, bravos esforzados de la ruta, comparten con nosotros tan increíble panorama. Subes de marcha con alegría y compruebas que el cambio sigue siendo de notable alto, bajas marchas buscando la brusquedad de la retención y encuentras una moto que no se descuadra ni por asomo, frenas casi al límite y descubres que el trabajo del equipo técnico de la ‘S’ se ha saldado con un sobresaliente, logrando además que la horquilla delantera no haga tope tan fácilmente como antes. Chapeau.
 
Pero la toma de contacto no ha acabado. Para volver a Pravia hay que comprobar que la V-Strom mantiene su aplomo y pisada en autovía. A velocidades inconfesables compruebo con la misma sonrisa de antes que a pesar de que en Suzuki los modelos se renueven cada varias temporadas, no se les olvida hacer motos de una vez para otra, y en esta ocasión se han vuelto a superar.
 
 
 
Ficha Técnica Suzuki V-Strom 650 2012

 

Cilindrada: 645,0 cc
Potencia: 69 CV / 8.800 r.p.m
Motor: Cuatro tiempos, refrigeración líquida, DOHC, V-Twin 90º
Diámetro por carrera: 81.0 mm x 62.6 mm
Refrigeración: líquida
Par Motor: 6,3 kgm a 6.400 rpm
Alimentación/combustible: Inyección electrónica. Toberas de 35 mm
Cambio: 6 velocidades toma constante
Transmisión: Por cadena
Chasis: Doble viga de aluminio

 
Dimensiones:
Longitud total:
2.290 mm
Distancia entre ejes: 1.560 mm
Ancho total: 835 mm
Altura del asiento: 835 mm
Peso con líquidos (declarado): 214 Kgs
Depósito de combustible: 20 litros

Suspensiones:
Delantera:
Telescópica, amortiguador hidráulico, muelle helicoidal
Trasera: Por bieletas. amortiguador hidráulico, muelle helicoidal
 
Neumáticos:
Delante:
110/80 R19 M/C 56H sin cámara
Detrás: 150/70 R17 M/C 69H sin cámara
 
Frenos:
Delante:
Doble disco de 310 mm
Detrás: Disco simple 260 mm

Precio: 8.399 €
 

Óscar González Soriaoscar.gonzalez@portalcoches.net

 
* Agradecimientos:
SCHUBERTH - Casco Modular C3
DAYTONA - Botas Highway GTX
 
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