Revista » Pruebas de motos


Buscar por Scooters Buscar por motos naked Buscar por motos Sport Buscar por motos Custom Buscar por motos Trail Buscar por motos OFF Road
Buscar en la revista de motos Buscar en esta sección:
Lo más visto
Lo más comentado
Lo mejor valorado





Disminuir letra Aumentar letra | Imprimir | RecomendarEnvía | Hacer comentarioComenta
Comparte:
Compartir en Facebook Compartir en Delicius Compartir en Meneame

Fotos relacionadas

+ Ver todas las fotos



Prueba Triumph Boneville Bobber – Minimalismo

David Navarrete David Navarrete

08/08/2017
Boneville Bobber/Prueba Triumph Boneville Bobber 1200 Portalmotos  (14)
Triumph nos ha traído este 2017 la Boneville Bobber, simplemente Bobber en el mundillo motorista. Una moto que combina simplicidad “retro” con tecnología y estilo como ninguna otra.




Desde luego, a nadie se le escapa que la tradición custom de Triumph es de las más importantes del mundo. El público en general equipara instintivamente custom a marca americana, que actualmente serían Harley Davidson e Indian, pero Triumph tuvo una repercusión fundamental en la explosión de estas motos a nivel mundial. No solamente representaban el ala más elegante y tecnológico de las custom en su momento, sino que además representa una de las imágenes históricamente más representativas de este segmento: Marlon Brando montado sobre su Thunderbird en “Salvaje”.


Pero sin irnos tan lejos, está claro que tras el renacimiento de Triumph a principio de los 90, gran parte de sus ventas y su imagen vinieron determinadas por la atracción de sus gamas “retro” y cruiser, con motos como la Boneville. Por eso, no es de extrañar que Triumph arriesgue en estos segmentos que, aparte de ser uno de sus principales activos, están viviendo una época de oro en las ventas. Entonces, ¿qué pasa si mezclamos estos dos mundos? Es decir, lo retro-clásico con el custom más puro. Sin duda, tendríamos una Bobber auténtica y radical.


TRIUMPH BONEVILLE BOBBER 2017: AUTÉNTICA Y RADICAL



Claro que para empezar debemos explicar que es una moto Bobber. Pues hagamos historia, porque tras la Segunda Guerra Mundial, sobre todo (aunque no únicamente) en Estados Unidos, los aficionados comenzaron a recolectar las motos usadas en la contienda o que habían sido mal paradas por abandonos, batallas, bombardeos, etc. Entonces, cogían las piezas que mejor estaban de cada una y, con todo ello, se hacían su propia moto. Esto quiere decir que eran motos totalmente personalizadas porque tenían piezas de distintas procedencias instaladas de la forma que el mismo piloto-mecánico-aficionado quería… o podía. Muchas de ellas- bien por falta de piezas, bien porque era lo que había-tenían un solo asiento, que normalmente iba montado sobre muelles, de forma que parece que estaba “flotando” sobre el chasis al final del depósito de gasolina.


Pues esa es la estética Bobber más auténtica: motos con un asiento en voladizo, muy minimalistas y líneas muy puras. Y es exactamente lo que ha hecho Triumph con la Boneville Bobber 2017. Claro que no estamos a mediados de siglo pasado sino bien entrado el siglo XXI, y además acaba de entrar la famosa directiva Euro4, por lo que la eficiencia del motor y la tecnología ha de ser bastante mayor que, por ejemplo, el año pasado. Entonces, empecemos hablando de cómo es esta Triumph Bobber


TRIUMPH BONEVILLE BOBBER 2017: MOTOR, TECNOLOGÍA Y ESTILO



De momento, el motor es un bicilíndrico “twin” de 1200 cm³ igual al que el año pasado se presentó en preciosidades como la Thruxton, Bonneville T120 y la Street Twin. Por supuesto, equipa toda la tecnología moderna que necesita un motor así como culata de 8 válvulas, refrigeración líquida o inyección electrónica, pero además incorpora detalles que no te esperarías en una moto tan dura, auténtica y aparentemente “vintage” como esta. Efectivamente, tiene curvas de potencia (Rain y Road, Lluvia y Carretera) o control de tracción desconectable. Este motor tiene dos variantes, la HP (High Power) de 96 CV para modelos más deportivos como la Thruxton, o la que tiene este modelo que es la HT (High Torque) que refuerza el par la respuesta abajo y medio régimen dando 77 CV a 6.100 rpm.


Toda esta electrónica se combina con formas limpias y detalles de verdadera preparación artesanal, como la cerradura de contacto en el lateral derecho de la moto, o el bloqueo de la dirección en la pipa del chasis. Como guinda, su detalle más personal que es el asiento “en el aire”, que además es regulable con herramientas tanto en altura como en distancia el depósito mediante mecanismos que tiene en su parte inferior. Tampoco olvidemos los retrovisores anclados en las puntas del manillar.


Por supuesto, todo esto se combina con un diseño auténtico “de garaje”, como si un verdadero motorista se la hubiera hecho en su casa a base de ensamblar, soldar y atornillar piezas. Parece mentira cómo se logra una moto tan espectacular que la gente te para por la calle para ver la con un diseño tan simple y, además, un color bonito pero tan oscuro como nuestra unidad de pruebas.


TRIUMPH BONEVILLE BOBBER 2017: RODANDO A LA AMERICANA… O A LA INGLESA



Desde luego, la Bobber es muy baja (como toda custom, la verdad), por lo que no tendrán ningún tipo de problema para acceder a ella ningún tipo de aficionado por novato que sea. Pero por otro lado, lo que parece curioso es que resulta ligera y manejable a pesar de que ni es corta ni realmente pesa poco, porque mide 2. 235 mm y pesa 228 kilos.


Buscas la cerradura de contacto (bajo tu pierna derecha), metes la llave y giras. El solitario reloj central cobra vida. Ves una pequeña pantalla digital que es un verdadero ordenador de a bordo donde puedes ver consumo total y parcial, autonomía y varios datos más. Además, como en toda Triumph también tiene indicador de marcha engranada, especialmente útil en las custom de gran cilindrada unitaria.



La Bobber resulta tremendamente segura y estable de meter en curvas e incluso en esquinas, lo que da idea de lo bien diseñado que está su chasis, pero además tiene un gran aliado en la puesta a punto de la amortiguación (quizá algo dura si quieres hacer muchos kilómetros con ella, pero muy estable) y en sus neumáticos. Equipa un 19 pulgadas con 100 mm de ancho delante y un 16 pulgadas con 150 de ancho detrás. De esta forma, tiene goma suficiente para traccionar (neumáticos especialmente diseñados por Avon, por cierto) pero no cae en el gigantismo estético habitual en el mundo cruiser. Así resulta mucho más fácil de cambiar de dirección y enlazar curvas, aunque su gran estabilidad hará que las estriberas rocen el asfalto sin remisión. Además, cuenta con embrague anti rebote, una ayuda fundamental si necesitas bajar marchas con rapidez en un motor y una moto como estos.


Los frenos cumplen bien, aunque el coqueto detalle estético de los retrovisores en la punta del manillar no te dejan alejar bien las manos para tener algo más de brazo de palanca al apretar las manetas, ambas regulables por otro lado.


Otro punto a favor es que la regulación de la electrónica o la navegación por la pequeña pantalla del cuadro es fácil e intuitiva. Puede regular las curvas, la tracción o ver los datos que necesita sin problemas. Aquí pudimos comprobar que el consumo durante nuestra prueba superó por poco los 5 l (5,2, concretamente) lo que teniendo en cuenta las zonas de curvas en que rodamos, la aerodinámica de cualquier Bobber y que alguna vez estiramos el motor más de lo habitual, es sorprendente. Además, con una capacidad de depósito de 9,1 lt., es de agradecer que no sea muy bebedora.



El “espíritu auténtico” de la Bobber tiene detalles como que no puedes transportar la documentación en ningún sitio, por lo que has de llevarlas siempre encima y resulta algo incómodo. Por otro lado, aparte de su bien elaborado electrónica, detalles como el asiento totalmente regulable (fantástico para adaptarla ergonomía cualquier usuario) logran que la Triumph Boneville Bobber combine un pasado artesanal con un presente tecnológico de forma admirable. Sin duda, una moto arriesgada que sólo marcas como Triumph podrían atreverse a fabricar y comercializar, en la que una vuelta en una cruiser de estética arrasadora no puede ser compartida con un pasajero… ¡Aunque desde luego si personalizada!. Triumph ha creado unos 150 accesorios para esta moto, pero además cuentas con dos kits para crearte tus propias Bobber «Old School» y «Quarter Mille».


Una moto para auténticos motoristas solitarios y con mucha personalidad.


David García de Navarrete


DESTACABLE


·Motor

·Estética

·Parte ciclo


MEJORABLE


·No puedes llevar pasajero

·Has de llevar la documentación encima (no hay espacio en la moto)

·Aerodinámica


VALORACIONES


Respuesta motor

8,0

Cambio

7

Comportamiento en carretera

8,0

Paso curva

7,5

Confort

7,0

Frenos

7,0

Posición conducción

8,0

Equipamiento

7,5

Prestaciones

7,5

Consumos

8,5

Nota media

7,6


TRIUMPH BONEVILLE BOBBER 2017 – Breve ficha técnica


Motor: Bicilíndrico Twin 1200 cm³. Refrigeración líquida, 4 válvulas por cilindro.

Potencia: 77 CV a 6.100 rpm.

Alimentación: Inyección electrónica multipunto.

Chasis: Doble cuna de acero en tubo redondo.


Precio: 12.900 €



Compartir en Facebook Compartir en Delicius