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Prueba Moto Guzzi Bobber V9 2017 – Easy Cruiser

David Navarrete David Navarrete

11/08/2017
Prueba Moto Guzzi Bobber V9 2017 – Easy Cruiser
La Moto Guzzi Bobber V9 es la custom fácil, ágil, divertida, con la potencia adecuada y ligera de la marca italiana… pero realmente auténtica. En la marca lo llaman Easy Cruiser.

Desde luego, nadie puede negar la tradición custom que tiene Moto Guzzi, casi al mismo nivel que las grandes marcas americanas o la inglesa Triumph. Recordemos que esta marca italiana fue una de las grandes dominadoras del mercado americano entre los 60 y los 70, siendo elegida por varias fuerzas policiales de aquel país en lugar de marcas propias, para lo que crearon la mítica California. Eso hizo que también apareciera en muchas películas de la época (¡desde luego no en Easy Rider, a pesar del juego de palabras del título de esta prueba!) y que su imagen custom cobrara más fuerza de la que aquí en España muchos piensan, donde la Guzzi más conocida aquella época fue la mítica superdeportiva le Mans 850.


El caso es que tras la compra de la marca por parte del gigante Piaggio a principios de siglo, lógicamente Moto Guzzi se convirtió en la base de su gama retro, café racer y custom. De la gama superior ya probamos en su momento la gigantesca, superlujosa y tecnológica MGX21, pero para acceder al universo custom de Moto Guzzi la marca desarrolló dos preciosas modelos con el legendario motor de 850 (la familia V9) como son la Roamer y la que hoy probamos para ti, la Bobber.


PRUEBA MOTO GUZZI BOBBER 2017: entrando al universo del Águila.



El logotipo de la moto Guzzi es conocido por todos los aficionados: un águila con las alas extendidas. Además de detalles como este, Moto Guzzi tiene una historia y una tradición que pocas marcas en el mundo pueden tener, lo que la convierte en un claro objetivo para los amantes de las motos y marcas vintage y clásicas tan de moda hoy día. Claro que muchos de ellos son jóvenes o simples aficionados sin mucha experiencia. Por eso la Moto Guzzi Bobber es una de las mejores custom “auténticas” que puedan elegir.


En este caso, el motor es el más clásico de Guzzi, y prácticamente de todo el mercado. Es la misma base del 850 que ya conocían en los años ´60 y ´70, pero lógicamente actualizado para, entre otras cosas, pasar la dichosa norma Euro4. Por cierto, para lograrlo en Moto Guzzi han debido trabajar mucho, porque cuanto más clásicos un motor, más tecnología necesita.


En este caso, con su inseparable configuración V2 a 90° con los cilindros laterales, refrigeración por aire y transmisión por cardan, se ha instalado inyección Marelli (¡puro estilo italiano, claro!) para lograr un funcionamiento clásicamente Moto Guzzi (es decir, con vibraciones y sonido grave), pero admirablemente adecuado al uso de una custom de acceso con 55 CV dulces y divertidos… ¡Y del siglo XXI, claro! Olvídate de las toses y las carburaciones dudosas de las Guzzi de antaño, ahora todo el empuje es progresivo, el arranque impecable sin importar las condiciones externas. Para reducir las emisiones, aparte de la electrónica equipa un escape con catalizador de tres vías y doble sonda Lambda. Lo más increíble es que apenas se nota ni en marcha ni en la estética de la moto.



El clásico chasis doble cuna de tubo redondo se complementa con unas llantas de 16 pulgadas en ambos trenes, con gomas de 130/90 y 150/80 respectivamente. Un sólo disco delantero con pinzas de cuatro pistones y el trasero se conforma con dos, ambas con pinzas Brembo.


Por su lado, los amortiguadores traseros son regulables en precarga y la horquilla de 40 mm


PRUEBA MOTO GUZZI BOBBER 2017: ¿una custom ligera?



Como decíamos, pocas compras hay tan adecuadas para quien quiera comenzar a disfrutar del mundo custom con una moto auténtica, fácil de llevar y con una parte ciclo prácticamente sin tacha. La estabilidad y los buenos chasis son características históricas de las moto Guzzi, pero traspasarlo al universo cruiser no es fácil.


Pero si, los italianos lo han conseguido. El chasis es eficaz y la amortiguación suficientemente firme para controlar los solamente 199 kilos que pesa. Frente a los 240 que, como mínimo, ofrecen otras marcas en su modelo de acceso, esta Bobber (y su hermana Roamer) parecen verdaderas plumas.



Personalmente, prefiero las custom con mandos adelantados, pero los modelos llamémosles “cruiser sport” como esta Bobber o la famosa Harley Sporster (el propio nombre ya lo revela) tienen chasis más corto y no permiten adelantar nada. Los estribera as están debajo de tu culo, y esto suele crear un ergonomía no muy cómoda. Sin embargo, en este caso si se consigue cierto confort, lo que se junta con su ligereza y una direccionalidad más que aceptable a pesar de tener delante una preciosa “rueda gorda” (como buena Bobber) que tiende a flotar al entrar en curvas.


Con 55 CV se consigue un equilibrio casi perfecto entre facilidad pilotaje y capacidad de respuesta adecuada en cada momento. Es decir, no es la típica custom “para empezar” que con la disculpa de ser para novatos, nos lastra con prestaciones ridículas. No, en este caso sí giras el acelerador los pistonazos del clásico bicilíndrico de empujarán hacia delante, y además la menor cilindrada respecto a las grandes de la familia Moto Guzzi la permite subir mejor de vueltas y tener menos vibraciones. No obstante, por aerodinámica (entre otras cosas) la velocidad a la que ruedas cómodo con ella es de unos 130 km/h, y las maravillas del electrónica nos llevaron a unos consumos de 5,5 l. a pesar de rodar gran parte de la prueba con pasajero y viento en contra.


Por otro lado, y como todos los productos de Piaggio, tiene una carga tecnológica ideal entre el clasicismo y lo realmente útil día a día. Con su clásico reloj central no perdemos ni un ápice de diseño, pero dentro podemos ver una pequeña pantalla digital donde podemos navegar fácilmente (apretando un botón de la piña) por el menú que nos permite saber consumos, doble parcial, tiempo del viaje, temperatura ambiente, velocidad, marcha insertada y, muy importante, el MGCT (Moto Guzzi Control de Tracción) que tiene dos niveles más la desconexión que podemos regular a nuestro gusto. Por si esto fuera poco, el usuario “modern fashion” que necesita continua recarga de cachivaches electrónicos, tiene una toma USB. Por supuesto, cuenta con ABS de doble canal que, según comprobamos imaginábamos por prueba de otros modelos de la gama, tiene un intrusismo nada criticable para una moto custom tranquila.



Estamos ante una cruiser de rancio abolengo, estética clásica pero a la vez moderna, un funcionamiento mecánico y electrónico admirable, sobre todo teniendo en cuenta lo verdaderamente clásico que es este motor, y una parte ciclo que difícilmente tiene rival en su segmento. Por esto fuera poco, es toda una Moto Guzzi, pura historia de la moto asequible a cualquier usuario.


¿Quieres más? Pues lo hay. Los clientes más “hipster” pueden disfrutar de conectividad total con la Bobber con el MG-MP, el sistema multimedia que conecta con tu móvil (¡smartphone, por supuesto, nada de móviles viejos!) y con la red, para lo que simplemente te tienes que bajar una aplicación del Google Play o Apple Store.


¡Qué más se puede pedir!


David García de Navarrete


DESTACABLE


·Estética

·Electrónica equilibrada y eficaz

·chasis y parte ciclo


MEJORABLE

·Ergonomía particular

·Protección aerodinámica

·Visión pantalla digital (el sol a veces se refleja)


VALORACIONES

Respuesta motor

8,0

Cambio

7,0

Comportamiento en carretera

7,5

Paso curva

7,0

Confort

7,0

Frenos

7,5

Posición conducción

6,5

Equipamiento

9,0

Prestaciones

7,5

Consumos

8,5

Nota media

7,5


MOTO GUZZI BOBBER 2017 – Breve ficha Técnica


Motor: V2 transversal a 90°. Refrigeración por aire.

Potencia: 55 CV a 6.250 rpm

Alimentación: Inyección electrónica Marelli

Chasis: Doble cuna en tubo de acero redondo

Precio: 10. 959 €


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