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KTM RC390 – Prueba - Pura Moto3

José Montalvo José Montalvo 'Sito' | Probador

17/12/2014
RC390/KTM RC39 - Prueba Portalmotos
La atlética KTM RC390 nace para reinar en la categoría SPORT de media/baja cilindrada. Los numerosos detalles de calidad de la RC390 no dejan indiferente a nadie y la hacen destacar sobre sus competidoras más directas. Prueba a fondo de la KTM RC390.




Mattighofen es conocida por albergar una de las mejores factorías especializadas en fabricar motocicletas con alma deportiva y carácter Racing. Y es que KTM está procurando tener en cuenta todas las cilindradas y el mayor número de conceptos en su catálogo, prueba de ello es esta deportiva KTM RC390 que te analizamos a continuación.


Los austriacos de KTM completan la gama RC con esta nueva deportiva, dando la opción de ampliar significativamente las prestaciones de la KTM RC125/200 sin salir de la marca. Se ajusta a los cánones de moto asequible, fácil mantenimiento, sencillo manejo y consumos ajustados. Pero que todo esto no te lleve a error. Esta KTM RC390 cuenta con prestaciones muy dignas y representa la esencia y carácter deportivo que solo una marca como KTM puede ofrecer.


Aunque comparte imagen con la 125/200, no son pocos los detalles que hacen de esta RC una moto de aspecto mega deportivo. Y es que algunos de ellos, como el estudiado diseño de los afilados carenados, que albergan el tubo de escape o en su parte frontal; o la doble óptica guiada por tecnología LED, le procura una innegable personalidad. El estudiado colín trasero guarda la apariencia de ser una carcasa y convierte a esta KTM en un conjunto monoplaza, pero realmente está fabricado en espuma de alta densidad, pudiendo albergar a un pasajero con todas las garantías. El depósito juega un papel importante en la línea general del conjunto, enalteciendo, junto a los colores elegidos por la marca, su estética Racing.


El propulsor de esta KTM RC390 es compartido con su hermana de catálogo, la KTM 390 Duke, y está compuesto por un bloque mono cilíndrico de 375 cc. El pistón esta forjado y el recubrimiento del cilindro está compuesto por Nikasil (resistente aleación de níquel y silicio). Cuenta con doble árbol de levas, cuatro válvulas, inyección eléctrica y refrigeración líquida. Su potencia asciende hasta los 44 CV y su régimen de giro llega hasta las 13.000 rpm. Estos datos a lo mejor no son muy significativos, pero si contamos con apenas 160 Kg que pesa con todos los llenos, la cosa cambia. Cuenta con un cambio de seis velocidades y el accionamiento del embrague es mecánico.


La parte ciclo de la KTM RC390 está compuesta por un bastidor multitubular en acero, que también comparte con la Duke, pero que ha sido modificado en sus cotas con la intención de optimizar el ángulo de inclinación. Su basculante se basa en una robusta estructura en aleación de aluminio, que le confiere al tren trasero un mayor grado de robustez. En el apartado de suspensiones la marca WP se hace con ambos trenes. Una horquilla invertida de 43 mm sin reglajes soporta el tren delantero, mientras que para la zaga monta un mono amortiguador regulable en precarga. El equipo de frenada está compuesto por un único disco de 300 mm en el eje delantero, mordido por una pinza de anclaje radial de cuatro pistones. Para la rueda trasera, un disco de 230 mm es asistido por una pinza de pistón simple. Las pinzas son de marca Bybre (2ª marca de Brembo) y este modelo viene de serie con sistema antibloqueo ABS totalmente desconectable.


La KTM RC390 posee un panel de mandos con una pantalla en formato digital de generosas proporciones, en la que podremos desplegar información valiosa acerca de datos relacionados con consumos, cuentakilómetros total, parciales, indicador de marcha engranada, nivel de combustible.... Otro detalle significativo, esta vez sobre los pulsadores de ambas piñas y es que están retro iluminados, de manera que si aún no conoces bien la posición de dichos pulsadores, sus ilustraciones iluminadas en la noche te harán esa tarea mucho más fácil.


¡Al ataque!


La primera impresión que tuve cuando vi la KTM RC390 fue, sinceramente, la de ver una motocicleta compacta y estrecha. Lo cierto es que si pasamos por alto estos últimos detalles y su solitario disco en la rueda delantera, con esa estética parece ser un conjunto de mayor cilindrada y potencial.


La KTM RC390 cuenta con una estética muy atractiva, en la que al parecer pocos detalles escapan a su estudiado ejercicio de diseño. Nos ponemos a sus mandos y lo primero en lo que reparamos es, no tanto en lo compacto, si no en lo estrecho de la montura. El duro asiento deja entrever que en largas distancias su acolchado no nos servirá de gran ayuda. Ponemos el contacto y su gran pantalla en formato Racing nos da la bienvenida. Cuenta con una práctica y valiosa cantidad de información, que sin duda daremos cuenta a lo largo de nuestra prueba.


Arrancamos esta RC390 y su sonido ronco es amplificado por el escueto silenciador escondido tras el carenado. Engranamos primera, de tacto suave y correcto recorrido y nos ponemos en marcha. No nos hizo falta recorrer mucha distancia para percibir el contenido peso del conjunto. A pesar de mi larga envergadura, mis piernas no tuvieron que plegarse en exceso, ya que sus estriberas no se encuentran demasiado altas ni excesivamente retrasadas.


Nos adentramos de lleno en la urbe, donde esta KTM RC390 da cuenta de su buen hacer en este ámbito. Su bajo centro de gravedad, la estrechez del conjunto y su liviano peso, hacen del trayecto entre el tráfico urbano un plácido paseo dominical. Su aceleración es suficiente y, tanto el equipo de frenado como el de suspensiones, estuvieron a la altura de las circunstancias.


Aunque hay que decir que el mono amortiguador trasero no ayuda a la confortabilidad general, su funcionamiento es algo seco y aunado al inexistente mullido del asiento, la cosa se endurece. Otro aspecto que la penaliza, como buena deportiva, es la dificultosa visión que ofrecen sus retrovisores, ya que la estrechez del conjunto hace que las imágenes reflejadas compartan protagonismo con tus brazos, teniendo que meter los codos cada vez que queremos ver a los vehículos que te anteceden con ciertas garantías.


Una vez alejados de los embotellamientos y los semáforos, nos disponemos a probar esta escurridiza KTM RC390 en carretera abierta. Pues bien, no tardamos en comprobar que esta motocicleta cuenta con una aceleración muy digna y un par muy adecuado. Llegamos pronto a la velocidad límite de la autovía para darnos cuenta de que, a 120 Km/h su régimen llega rozando las 7.000 rpm. Esto hace que su consumo se dispare, llegando a realizar una media de 4,7 l/100km. Su autonomía se reduce drásticamente, llegando con apuros a los 200 kilómetros, distancia más que su suficiente si pensamos en el bienestar de tus reales posaderas. Si tu altura no es un problema, la postura a sus mandos dista de ser forzada. La posición, tanto de los semi manillares como las estriberas, no son demasiado exigentes. El pasajero goza de los favores de una posición Racing, con las estriberas un tanto altas y con tan solo unos alojamientos para las manos a modo de asideras bajo el colín.


Dejamos atrás la interminable autovía para adentrarnos en zona de curvas con una KTM RC390 que cada vez nos gusta más y más. Y aquí se muestra intratable, dando buena cuenta del trazado y dejando entrever para lo que realmente fue diseñada. El cambio de dirección es tan sencillo como hacerlo con una bicicleta. Su grado de inclinación es excelente y el comportamiento de las suspensiones efectivo. La buena posibilidad de estirada de su propulsor hace que te sientas un autentico piloto de Moto3. Los frenos actúan de manera eficiente, certificando de manera sobresaliente cada apurada, por exigente que parezca.


Con la mano en el corazón


Esta KTM RC390 es una opción muy válida si comienzas tus periplos con el A2 y si lo quieres hacer de manera Racing. Cuenta en sus genes con el ADN de todo una campeona del mundo. Para hacerte con sus servicios tendrás que desembolsar los 5,400 €uros que cuesta, pero es lo que tiene estar Ready To Race.




OTROS DATOS DE INTERÉS


Consumo: 4,0/100 km

Autonomía: 200 km+reserva

Kilómetros de la prueba: 560 km

PVP: 5,400 €uros


Lo bueno


Estética

Propulsor/Prestaciones

Equipamiento


Lo menos bueno


Asiento

Mono amortiguador


RIVALES


Yamaha YZF R3

Honda CBR 250R

Kawasaki Ninja 300

Hyosung GT250 Ri


FICHA TÉCNICA KTM RC 390


MOTOR


Tipo: Monocilindrico de 4 tiempos, refrigeración líquida

Cilindrada: 373,2 cm³

Taladro: 89 mm

Carrera: 60 mm

Potencia: 44 CV

Ayuda de arranque: Motor de arranque

Caja de cambios: Cambio de garras con 6 velocidades

Lubricación del motor: Cárter húmedo

Refrigeración: Líquida, circulación permanente por la bomba de agua

Embrague: Multidisco en baño de aceite / accionado mecánicamente

Equipo de encendido: Con regulación electrónica sin contactos, ajuste digital


CHASIS


Chasis: Bastidor de tubo de celosía formado por tubos de acero

Horquilla: WP Suspension Up Side Down

Amortiguador: WP Monoshock

Recorrido de la suspensión Delante: 125 mm

Recorrido de la suspensión Detrás: 150 mm

Frenos delante: Disco con pinza de cuatro émbolos

Frenos detrás: Disco con pinza de un émbolo, disco con apoyo flotante

Diámetro de los discos de freno delante: 300 mm

Diámetro de los discos de freno detrás : 230 mm

Cadena: 5/8 x 1/4” X‑Ring

Ángulo de la dirección: 66,5°

Distancia entre ejes: 1.340±15 mm

Altura libre sobre el suelo sin carga: 178,5 mm

Altura del asiento sin carga: 820 mm

Capacidad total del depósito de combustible aprox: 10 l

Gasolina súper sin plomo: (95 octanos / RON 95 / PON 91)

Peso en seco: 147 kg


Texto: José Montalvo


Fotografía: Félix Gómez




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