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KTM DUKE 200 - Prueba a fondo

Simón Saura Simón Saura
Cuenta con 35 años de experiencia en el mundo de la moto y ha sido Director de la Escuela de Conducción Deportiva Ducati. Una figura que va a aportar a la Escuela Mutua-Portalmotos mucha actividad.

10/02/2013
KTM DUKE 200/KTM Duke 200. Prueba Portalmotos.com
Los 26 CV de potencia de la KTM DUKE 200 no esperaba que pudieran ser que tan rentables y divertidos. Además, viene acompañada con la estética DUKE con la que KTM ya nos ha acostumbrado. Disfruta de la prueba a fondo de la KTM DUKE 200.





Esta KTM DUKE 200 me ha dejado con la boca abierta. No esperaba que 26 CV pudieran ser tan rentables y divertidos. Esto es gracias a todo un conjunto de alta calidad que acompaña al propulsor de 200 cc. Además de componentes de moto de mayores prestaciones, tenemos un bastidor que acoge todo el conjunto y pone todo en el lugar ideal para ser realmente equilibrado. Luego la estética DUKE con la que KTM ya nos ha acostumbrado y que va desde la 125 cc, hasta la 990 Súper DUKE R.


En KTM están apostando fuerte por el sector “on road”. Tan sólo hay que ver el catálogo que ofrecían hace muy poco tiempo y ver como, a un ritmo sorprendente, van ampliando el sector dedicado a la carretera. Incluso el sector más trail, ya se presenta con neumáticos asfálticos. Si todavía lo dudas, dale un vistazo a la web oficial de la marca para ver cómo definen las categorías de sus motos, dos para el off road y nada menos que cinco categorías diferentes para el on road: Supermoto, Travel, Naked Bike, Superbike y 125 Curiosamente, KTM sigue emanando esa imagen de marca “trailera y endurera” como referencia (algo tendrá que ver los excelentes resultados del Paris-Dakar).


Y no lo deben hacer nada mal como estrategas cuando este año pasado fue la única marca del mercado español que aumentaron las ventas, en un 1.8%… y eso que el mercado en general sigue en caída libre. Por tanto, se puede deducir que l@s chic@s de KTM se han comido parte del pastel que antes era para otros, básicamente de BMW, Ducati y en menor parte de Triumph.


Y es que la empresa austríaca ha adquirido, por méritos propios, una imagen muy carismática y diferencial que la colocan como una de las mejores marcas valoradas por el sector de la motocicleta en general. Han conseguido que el propietario de una KTM esté orgulloso de su compra, y el resto, casi siempre tenga cierta envidia o curiosidad. Es cierto que son una de las últimas en llegar en cuanto a motos de asfalto se refiere, y eso les ayuda a que nos fijemos más en ella, pero también es verdad que hay que saber aprovechar las oportunidades del mercado… y ellos lo hacen con profesionalidad.


Pues bien, dentro de la categoría “Naked Bike” encontramos esta pequeña joya, la Duke 200, una motocicleta que representa lo máximo que se puede pedir de una moto de 200 cc y 26 CV. Para sacar más prestaciones dinámicas de uso 100% asfáltico con un motor de estas características, tendríamos que ir a buscar ya una moto de aerodinámica más deportiva y por tanto, mucho más incómoda y todavía menos práctica para un uso diario. Y este es el principal motivo de la existencia de esta naked, la practicidad convertida en diversión, en facilidad de uso, en polivalencia.


Ya probé la Duke 125, una moto políticamente correcta que se debe a la jerarquía del carnet de conducir vigente en nuestro país. Esta moto quedaba limitada, sobre todo, en una curva de motor pobre a pocas vueltas y en una potencia un poco justa para ir más allá de la ciudad o en carretera abierta. Era como si la parte ciclista estuviera pensada para soportar con soltura más prestaciones. Pues aquí está el resultado.


Esto se ha podido hacer porque cuando diseñaron la 125 cc, ya pensaron en un concepto de moto de verdad. Nada de coger una 50 cc del catálogo y cambiar el motor por uno mayor. En KTM diseñaron una moto de calidad que pudiera soportar más prestaciones. Por eso, para esta 200 han aprovechado la inversión y el trabajo y se han centrado en hacer un motor competitivo. Porque, ¡que nadie se vaya a pensar que tan sólo se ha cambiado el cilindro por uno mayor! Sí, también es un motor monocilíndrico de 4T y refrigeración líquida, pero se ha diseñado expresamente cigüeñal, válvulas, árbol de levas, admisión y escape, este último colocado por debajo para ayudar a abajar el centro de masas.


Hay que pensar que presentar en el mercado una moto de 200 cc es una apuesta arriesgada por novedosa. Parece que las marcas, con KTM como pionera, poco a poco se van dando cuenta que los tiempos actuales necesitan sobre todo, de sentido común. Y esta KTM se puede vanagloriar de eso. ¿Para qué más moto si lo que queremos es circular a diario, con comodidad, soltura, de forma económica, y a la vez pasarlo bien con la conducción? Para triunfar con esta apuesta, había que hacerlo de una manera que ya saben muy bien los austríacos: con una moto de alta calidad. Para otros menesteres, pues ya existen otros modelos más adecuados. Así, una vez centrados en el contexto ideal para esta Duke, nos podemos fijar con más detalle te todas sus partes.


Lo más destacado es sin duda la dulzura que ofrece el motor a cualquier régimen, si bien es cierto que se nota una entrada más significativa de potencia a partir de unas 5.000 rpm hasta las 8.000 rpm, aunque se estira hasta más allá de las 9.000 vueltas. Bueno, esto son cifras aproximadas, porque cuesta un poco leer exactamente las cifras del rpm. Una de las ventajas de tener un propulsor contenido es que no da miedo atreverse a fondo con él. Esta KTM permite un juego entre el cambio -de relaciones relativamente cortas- y un régimen de giro alegre sin miedo a que te desborde, porque para que corra de verdad hay que afinar bien con el régimen de giro. Me hubiera gustado más con un cambio un poquito más preciso y de menos recorrido que todavía lo hiciera la acción con más precisión. Todo y así, ofrece holgadamente un equilibrio para los que les gusta ir en moto sin sufrir y en una moto “de verdad” como transporte diario, y los que quieren adentrarse más en una conducción deportiva sin exigencias mecánicas.


Por otro lado, para ser efectivos de verdad en una carretera de curvas hay que dejarla correr y buscar un paso por curva relativamente alto. Y es que el chasis permite esto y mucho más. Para ser la mismo que utiliza la Duke 125, sorprende que en esta moto -de más exigencia- se muestre también bastante sobrada. Y es que el bastidor a base de triangulaciones es muy bueno. Es sin duda la marca de la casa, su gran virtud, es la espina dorsal que coloca a todos los componentes en el lugar ideal para convertirla en una de las motos más manejables que haya probado. Como además es ligerita de sensaciones y de peso, (129,5 kg en seco y unos 10 kilos más en orden de marcha) se mueve con una agilidad increíble. Ayuda mucho el manillar ancho, que todavía hace más rápida la maniobra entre curva y curva. Es en conjunto, una moto ideal para carreteras conocidas, esas por las que vamos todos los fines de semana. Si sabes bien por dónde va la trazada y dejas correr la moto sin brusquedades, te sorprenderá la efectividad que tiene.


A parte ser una moto ideal para ciudad (bajita, fácil, divertida, cómoda y de bajo consumo) hay que tener en cuenta que se puede sobre pasar bien la velocidad legal de 120 km/h en autopista. Alcanza unos 140 km/h, una velocidad más que digna para usarla también como transporte alternativo en medias distancias o extrarradios. La posición es cómoda y natural, para el conductor y para el pasajero (aunque con dos se nota la falta de potencia real).


En cuanto a los componentes ciclistas, nos encontramos con unas suspensiones bastante acordes al tipo de moto que es y el casi seguro uso que se le va a dar. Es decir, una moto para todo. Son robustas, nada más ni nada menos que de 43 mm de diámetro ¡como una superbike!, pero el tacto suave y la falta de reglajes desfavorece el aplomo cuando el asfalto no está en buenas condiciones o cuando se quiere ir realmente deprisa. Pero es el kit de la cuestión está en realidad en los neumáticos, que no son de muy buena calidad. Es un mal menor, porque es un componente fácil de sustituir, pero nos impidió probar la moto más a fondo e ir a buscar un poco más el límite que seguro el resto de la motocicleta permite.


Para acabar, decir que el precio de 4.239 (IVA incluido) es acorde en incluso bueno para todo lo que nos puede ofrecer esta pequeña gran moto, la KTM DUKE 200… ¡Ah, y un consumo que nunca superó los 3,5 litros!

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