Revista » Pruebas de motos


Buscar por Scooters Buscar por motos naked Buscar por motos Sport Buscar por motos Custom Buscar por motos Trail Buscar por motos OFF Road
Buscar en la revista de motos Buscar en esta sección:
Lo más visto
Lo más comentado
Lo mejor valorado





Disminuir letra Aumentar letra | Imprimir | RecomendarEnvía | Hacer comentarioComenta
Comparte:
Compartir en Facebook Compartir en Delicius Compartir en Meneame

Fotos relacionadas

+ Ver todas las fotos

Vídeos relacionados



HONDA SCOOPY SH125i - Presentación en Barcelona

Simón Saura Simón Saura
Cuenta con 35 años de experiencia en el mundo de la moto y ha sido Director de la Escuela de Conducción Deportiva Ducati. Una figura que va a aportar a la Escuela Mutua-Portalmotos mucha actividad.

08/10/2012
Honda Scoopy SH 125i/Honda Scoopy SH 125i. Presentación en Barcelona
Honda continúa su carrera triunfal con el nuevo Scoopy 2013, un scooter de 125 cc que incorpora como novedad el sistema de frenos ABS, el Star&Go, cofre con capacidad para casco integral y un consumo de menos de 2,5 l/100km.




¿Cuántos motoristas se han preguntado el por qué del fenómeno Scoopy? ¿Cómo puede ser que un scooter de 125 cc y de 3.500 € se haya convertido en éxito absoluto de ventas? La respuesta está clara. La garantía que ofrece Honda, su fabricante, va mucho más allá de los 2 años de su mecánica. Mucho más importante que esto, es la Certificación de Calidad Honda. Desde Barcelona, la ciudad líder en cuanto a número de ventas de los famosos Scoopy, te presentamos el nuevo Scoopy SH 125i ABS - 2013 y te explicamos el por qué Honda es el nº1.


Para ser el nº1 hay que ser el mejor. No vale quedarse a medias en un proyecto ni copiar a la competencia. Hay que innovar y marcar el ritmo en cuanto a producto, ya sea en el resultado final, en los componentes o en el diseño. Y es precisamente así como trabajan en Honda, estudiando y mimando todos los pasos de fabricación. Esta es, resumiendo, la explicación que nos dio Xavi Arenas, Gerente de uno de los concesionarios Honda –si no el que más- que más vende en España, Motos Impala.


Como anunciamos en la introducción, el Scoopy es un scooter que ha convencido gracias a la calidad de componentes y el resultado funcional. Por eso, pese a su precio, que a priori parece elevado, se han vendido más de 1.000.000 de unidades desde 1984. Esta estratosférica cifra sirve, además, para colocarse como modelo líder de ventas en la Unión Europea. No está mal. Tanto ha sido y es la importancia del Scoopy en el mercado, que X.Arenas nos aseguraba que esta “hondita” representa uno de los pilares que mantienen el volumen de negocio y la viabilidad del concesionario, a la largo plazo, mucho más que los típicos modelos como la célebre CBR, la equilibrada VFR o la polivalente Transalp o NC700S.


Con esta historia tan exitosa y si también tenemos en cuenta que en el año 2012 las motos de 125 cc son, con holgada diferencia, las que más se venden, no es de extrañar que el fabricante nº 1 a nivel mundial haya dedicado un gran esfuerzo en atender la demanda del público para mejorar este popular modelo. Otros detalles comerciales que son interesantes de saber para entender el comportamiento del mercado y la reacción de las marcas, es que los ciclomotores que calzan rueda de 16” están doblando su venta, para pasar a ser el 16% del mercado. Cifras aparte, vamos a ver realmente que se oculta bajo el bonito y actualizado diseño.


Trasladando las cifras a la calle, vemos que con el Scoopy se ha sabido seducir a un público muy amplio. Cuando nació en 1984, con un diseño entre retro y extraño, los principales clientes eran los jóvenes burgueses de Barcelona, es decir, los pijos. Era una moto cara que tuvo muy buena aceptación en la zona alta de la ciudad, ya que servía de vehículo de transporte ideal y de mecánica moderna. Presentó como novedad el engrase separado, era muy cómoda y limpia, carrocería de plástico y unas ruedas grandes que ofrecían una excelente estabilidad. Como para entonces en este país solo existían las Vespas, el cambio fue radical y poco a poco los vespistas fueron aparcando sus motos italianas para pasarse al Scoopy.


Parecerá fuerte o no, pero la imagen de Barcelona cambió radicalmente. En muy pocos meses la fama de este ciclomotor fue aumentando exponencialmente para que, el ciudadano lo tuviera ya en cuenta como alternativa ya no solo a su moto antigua, si no al mismísimo coche. Modernos, pijos, estudiantes, empresarios, trabajadores, industriales… todo el mundo valoraba más la funcionalidad de este modelo que el precio que podía tener. Ya no había duda –ni la hay- que comprarse un Scoopy salía a cuenta. Y ahora más todavía con la presentación del nuevo modelo 2013, en que uno de los valores más énfasis han puesto, ha sido precisamente el consumo. Pensar que Honda ha vendió más de 18.000.000 de motos, y se sienten corresponsables de los efectos nocivos que ha esto ha traído a nuestro Planeta.


Para lograr consumos récord este fabricante ha invertido mucho. Su motivación es la de reducir el consumo de combustible en un 30 %. Y ese es el principal motivo del nuevo y novedoso motor ESP, que se ha utilizado en la versión de 125cc para España y de 150 c para Italia. De entrada, el recubrimiento de los componentes internos del motor reduce la fricción, lo que se traduce en menos esfuerzo y menos ruido. Porque es impresionante el poco ruido que hace este motor y lo poco que vibra, mucho menos que el del Scoopy de este año 2012. Tanto es así, que cuando se está parado en un semáforo de una ruidosa avenida, casi no se sabe si está el motor en marcha o parado. Otros sistemas que mejoran este aspecto son el alternador y el motor de arranque conjuntos y la colocación de la bomba de agua y del radiador, integrados con el motor. Como consecuencia también se mejora el centro de gravedad del conjunto.


Tecnicismos aparte, la gran novedad de este propulsor es el START & GO, denominado por Honda como “IDLING STOP”. Sí, sí, lo mismo que los coches modernos y de muchos miles de € de más. Cuando el motor detecta que estas parado y a ralentí más de 3 segundos, se para y se enciende un piloto de color verde –en el cuadro de mandos- con la letra A. Pero no sólo eso, para que el arranque posterior sea inmediato y suave, el cigüeñal se coloca automáticamente en la posición más favorable y las válvulas se quedan abiertas. Y aparte de la novedad técnica, es un sistema que nos dejó a todos los presentes alucinados. Para mí, la sensación - y no es broma- fue mucho mejor que la de algunos coches que he probado. Y si circulamos mucho por ciudad y para no castigar la carga de la batería, las luces también bajan de intensidad.


El consumo homologado por fábrica es de 2,11 l/100km, es decir, 47,4 km con un solo litro de gasolina. Aunque a la hora de la verdad casi todos somos un poco más agresivos con el acelerador, no creo que se supere mucho esta cifra y siempre quedará por debajo de los 2,3 litros y una autonomía de unos 350 km. En Honda, que saben de qué hablan, han hecho un estudio medio en el que el usuario medio de un ciclomotor de 125cc recorre unos 3.000 km anuales, lo que equivale –al precio actual de la gasolina- a menos de 90 € de gasto al año. Delante de este estudio, tan sólo se puede decir una cosa…       A L U C I N A N T E.


Sí, vale tener en cuenta estas cifras porque ahora, un Scoopy sirve tamibén para mucho más que un vehículo puramente urbano. Con una velocidad máxima limitada a 120 km/h y una aceleración que supera el modelo 2012, este ciclomotor suple a muchas motos de mayor cilindrada. Tampoco voy a llevarme a engaño y voy a decir que va mejor que una moto más grande. No. Pero sí se puede afirmar que sirve exactamente para lo mismo. Es decir, ciudad y extrarradio. Tengo un a migo que cada día hace con su Scoopy más de 160 km entre ida y vuela de su casa al trabajo, más los que hace extras. Nunca ha tenido una avería, nunca ha tenido que hacerle nada más allá de un mantenimiento sostenido de las pastillas de freno, neumáticos y cambio de aceite. Va por el autopista a 120 km/h.


¿Ves ahora por qué sale a cuenta un Scoopy?


Pero hay más. Una de las grandes reivindicaciones de los usuarios era el cofre para guardar un casco integral. Pues es justo esta, la otra gran novedad de este SH 125. Por fin en Honda se han dedicado a fondo a solucionar este tema que tenían pendiente. Lo sorprendente es que excepto en parado, no se nota nada el aumento de medidas. Se llega bien al suelo con los pies… y me ha dicho un pajarito, que hay un concesionario Honda en Barcelona que está preparando un Scoopy con el asiento todavía más bajito. ¡Olé por la iniciativa!


Otra de las sorpresas que nos trajo la presentación fue la agilidad y estabilidad de la moto en carretera abierta. Me refiero al tipo de carreteras que encontramos en las cercanías de las grandes ciudades, las típicas de subir a la sierra en Madrid o de ir por el Tibidabo en Barcelona. Son carreteras de buen asfalto que sortean las montañitas o colinas que circunvalan las capitales, con curvas enlazadas. Con un peso de 134 kg (+ 1kg para el modelo con ABS y siendo la más ligera del mercado) la moto sube a más de 100km/h y acelera con la suavidad lógica de los 8,7 kW (a 8.500 rpm). Resulta ameno enlazar curvas de forma divertida y segura, con inclinadas de moto grande.


¿Y qué más se puede decir de este nuevo Scoopy? Pues sí, amigos portalmoteros, tenemos el ABS. La unidad de pruebas tenía apenas 50 km y todavía el tacto era un poco duro. Comentado los responsables de la presentación, me cambiaron la moto por una con más de 120 kms… y todo solucionado. Y tenía más tacto y el sistema ya era más dosificable. Aunque sea una moto de baja cilindrada, para aumentar la efectividad de los frenos, hay que frenar combinando los dos trenes.


Otro detalle interesante y funcional es la incorporación del caballete lateral -además del central- muy reclamado también por el cliente femenino. De hecho, es fácil encontrar por las aceras aparcas diferentes Scoopy más antiguas con este acople. Detalles como las juntas de las fibras, sin que se vean los tornillos, el completo cuadro de mandos, y los posibles accesorios acaban de convencer a cualquiera para darse cuenta de que comprar un Scoopy es una decisión inteligente, y una inversión en cuanto a practicidad y economía.

Compartir en Facebook Compartir en Delicius