Aprilia ha pensado en los que necesitan un poco más que una 125 y no llegan al maxi scooter. Con la Scarabeo 300, moverse por ciudad y fuera de ella es mucho más fácil. Un rueda alta con clase y estilo. Prueba de la Aprilia Scarabeo 300.
Nada más ver esta Aprilia Scarabeo apreciamos la buena calidad de los acabados que denotan claramente el origen italiano de este scooter de rueda alta. La guantera del escudo bien terminada y con múltiples huecos delimitados donde podremos dejar infinidad de cosas, una toma de corriente con la que podremos cargar el móvil en nuestro uso diario, ya sea ocio o trabajo y un amplio cofre donde cabe holgadamente un casco integral además de bastantes objetos hacen de esta moto una herramienta perfecta para el día a día. Si a eso incluimos un consumo bastante contenido que no supera los 5 litros a los 100 en condiciones reales, nos encontramos una opción más que válida para cualquier ejecutivo que esté harto de los atascos de las grandes ciudades y que, viviendo en el extrarradio necesita un compromiso entre las vías de acceso y los atascos que limitan nuestra puntualidad en los traslados diarios.
Dispone del conocidísimo motor Quasar refrigerado por agua del grupo Piaggio, en este caso cercano a los 280 cc. y al que no se le ha querido incrementar la potencia manteniendo los 22 cv de la anterior evolución que permiten mantener una velocidad real, según Aprilia, cercana a los 130 km/h (no hemos conseguido mediciones fiables por el alto viento que hemos sufrido la semana de la prueba que nos permitía tanto superar los 140 km/h con facilidad como no llegar a los 130 de marcador por lo que no podemos aportar un dato real fiable en esta prueba). Lo cierto es que con una persona mantiene una velocidad acorde a los vehículos con los que comparte la vía sin problemas y con dos personas se mantiene bien en las vías de circunvalación pero creo que es un tanto aventurado un recorrido de muchos kilómetros por autovía ya que penaliza bastante en pendientes ascendentes. Dispone de muy buena aceleración, el aumento de par hasta los 22 Nm se deja notar por lo que no es difícil realizar las incorporaciones en las grandes autovías y las salidas de los semáforos no son un problema. Realmente en Aprilia han conseguido un buen compromiso entre velocidad, aceleración y consumo.
Acabados:

Se nota el buen gusto italiano, se trata de
una moto muy práctica en la que abundan los detalles bien pensados y el clásico diseño italiano en el que destacan funcionalidad y belleza a partes iguales. Como hemos comentado, una amplia guantera tras el escudo dotada de compartimentos y toma de corriente que se abre presionando la llave una vez que esté situada en el contacto. El
amplísimo cofre bajo el asiento se abre tirando de una palanca (de plástico, se nos antoja algo frágil para el uso diario, creemos que habría sido mejor que fuese metálica) en la guantera del escudo, echamos en falta la posibilidad de abrirlo con la llave sin estar obligados a abrir la guantera del escudo.
Dispone de espacio para un integral y un jet o un solo integral y múltiples objetos que se te ocurra guardar, todo acompañado por una luz de cortesía para ver el interior por la noche o en el garaje que quizá debería ser algo más potente y una bisagra que hace bascular el asiento con facilidad y lo mantiene abierto sin problema.
Este amplio cofre obliga a que el scooter sea bastante ancho lo que implica una capacidad algo menor para callejear entre los coches, un mal que podemos considerar menor puesto que no es un impedimento, tan sólo una pequeña limitación que con la costumbre del uso solventaremos sin mayor problema.
Los espejos, metálicos, son increíbles, de una calidad muy buena y que transmiten muy poca vibración por no decir ninguna y una capacidad de visión y regulación muy buenas (no se descolocan ante pequeños roces de la gente cuando está el scooter aparcado. Si nos gustaron los espejos, no podemos decir lo mismo de las piñas, de muy buen acabado (se nota la calidad) no son intuitivas, en una semana no hemos conseguido acostumbrarnos a la posición de los mandos teniendo que buscar el mando que queríamos accionar en cada momento, da la sensación que todo está colocado en otro sitio diferente al resto de las motos. El tapizado del asiento, muy bien terminado, como siempre haciendo gala de la alta calidad de este scooter.
El cuadro de instrumentos es sencillo y de muy fácil lectura, predomina el gran velocímetro en posición central y algo más pequeño, un testigo del nivel de temperatura a la izquierda y a la derecha un testigo digital del nivel de combustible y cuentakilómetros que podrás alternar con parcial y total y un pequeño reloj. Todo muy sencillo y aseado aunque quizá recriminamos la manía que se ha impuesto en los últimos años de poner testigos del nivel de combustible digitales cuando pensamos que un testigo analógico es más fiable en este caso concreto.
Dispone de cortacorrientes en la pata de cabra que nos obliga a plegarla para poder arrancar y basculante, algo especialmente cómodo dado que no dispone de freno de estacionamiento y necesitaremos subirla en el caballete si no aparcamos en un espacio completamente plano. Subirla al caballete es muy sencillo y cómodo dado lo bajo que está localizado el peso de la moto.
Conducción:
El motor nos permitirá alcanzar rápidamente velocidades que supongan alguna sanción en las vías de circunvalación de las grandes ciudades por lo que deberemos tener cuidado para no llevarnos alguna sorpresa, una vez se alcanzan los 110 km/h, el incremento de velocidad es menor pero rápidamente se alcanza la velocidad máxima, una velocidad que nos permitirá circular, como hemos dicho, holgadamente en autovía siempre que viajemos en solitario, si vamos acompañados, el Scarabeo 300 se acercará al límite de sus prestaciones para poder circular a una velocidad acorde a la del resto de vehículos.
Lo cierto es que, sin ser una moto convencional, la “rueda alta” se hace notar facilitando una buena estabilidad en curva lo que permite mantener una buena velocidad en carretera. Del mismo modo que la rueda alta nos da ventaja en carretera frente a los scooters convencionales, nos pone en el furgón de cola a la hora de callejear en los atascos pero creemos que se ha logrado un buen compromiso de seguridad al facilitarnos la estabilidad que los scooters de rueda baja no tienen. Los amortiguadores, algo secos la pareja trasera al ir con dos personas, responden con bastante solvencia al ir en solitario y los frenos serán la nota discordante en el conjunto ya que la capacidad de frenado es limitada para las prestaciones de la moto y que exigen extremar la prudencia en el caso de ir dos personas en la moto ya que creemos que en estas condiciones son insuficientes. Callejeando y maniobrando notaremos que el radio de giro se nos antoja un poco más corto de lo que esperábamos pero aún así no se puede decir que sea una moto poco ágil.
La posición es cómoda pero un poco “al ataque” lo que nos transmite bastante bien lo que está realizando la rueda delantera y nos permite curvear con facilidad y agilidad, es cierto que requiere algo de fe a la hora de inclinar la moto porque el límite está muy alto en este scooter. El espacio tras el escudo es bastante amplio por lo que no tendremos problemas para que las piernas choquen con ningún elemento de la moto, lo único que no nos ha gustado es el escaso espacio para los pies, no tiene que ver el túnel central que esconde el depósito (situado entre los pies y con cerradura individualizada) pero que deja los pies un tanto expuestos y sin posibilidad de esconderlos del aire frío de la mañana, una bandeja y un escudo con un par de centímetros o tres más de anchura seguro que mejorarían mucho el confort en los meses de invierno.
Como ya hemos comentado, los frenos si bien cumplen su función en trayecto urbano, en carretera se quedan algo cortos debiendo combinar la acción de ambos frenos para lograr una frenada aceptable. No es una moto amiga de “apurar” mucho la frenada ya que cuesta mucho inscribirla en la curva cuando intentas llegar a la misma con los frenos presionados, no es un scooter que englobemos en el segmento de los deportivos pero eso es algo que en Aprilia nunca buscaron y la Scarabeo nunca ha pretendido.
Dispone de un derivabrisas que, aún siendo aparentemente muy pequeño, cumple muy bien su función en carretera desviando el aire del cuerpo aunque deja algo descubierto el casco lo que nos obligará a agacharnos un poco, no mucho, para evitar el viento sobre el casco, eso si, sin remolinos reseñables por lo que tampoco es especialmente molesto.
Pasajero:

Aquí suspende el Scarabeo, si bien la posición en parado es cómoda, las piernas están demasiado adelantadas tocando con las piernas del conductor al parar en los semáforos si éste las atrasa un poco más de la cuenta. Por otra parte, no disponer de un respaldo y las piernas elevadas y adelantadas hacen que el resultado de la ecuación sea la facilidad para “caer” hacia atrás en las arrancadas teniendo que sujetarse al conductor puesto que las asas están muy atrasadas y bajas como para resultar cómodas.
Pensamos que un respaldo puede ser más que suficiente para solventar este inconveniente pero la moto de pruebas no disponía de él dejando una opinión general del pasajero muy desfavorable. El pasajero llevará piernas y pies completamente expuestos a las inclemencias del tiempo, recibirá agua y aire frío con bastante intensidad. Lo que nos lleva a acrecentar la opinión desfavorable en este apartado y más en épocas invernales.
En conclusión, Aprilia ha realizado un buen producto, con muy buenos acabados y bastante bien pensado para el uso diario que nos permitirá un uso muy polivalente en ciudad y carretera, sin ser muy bueno en ninguno de los dos aspectos, cumple de sobra en ambos compromisos a los que obliga el día a día de trabajo y ocio, un buen vehículo para todo tipo de uso urbano con consumos contenidos y suficientes prestaciones para las exigencias del usuario medio y lamentamos que los italianos no hayan pensado un poco más en el uso a dúo lo que limita algo su utilidad en los meses invernales.
Jaime Sáez de Montagut
Ficha Técnica APRILIA SCARABEO 300
Cilindrada: 278,3 cc
Potencia: 22,3 CV a 7.500 rpm
Motor: Monocilíndrico, 4 tiempos, 4 válvulas
Diámetro por carrera: 75 X 63 mm
Refrigeración: Líquida
Par Motor: 22 Nm a 6.500 r.p.m
Alimentación/combustible: Inyección electrónica con bomba eléctrica de gasolina
Cambio: Automático
Transmisión: Por engranajes
Chasis: Tubo de acero de alta resistencia
Dimensiones:
Longitud total: 2.270 mm
Distancia entre ejes: 1.530 mm
Ancho total: 770 mm
Altura del asiento: 785 mm
Peso en vacío (declarado): 169 Kgs
Depósito de combustible: 10 l.
Suspensiones:
Delantera: Horquilla telescópica hidráulica 104 mm
Trasera: Dos amortiguadores hidráulicos con regulación de precarga
Neumáticos:
Delante: 110 / 70 - 16
Detrás: 140 / 70 - 14
Frenos:
Delante: Disco 260 mm de diámetro
Detrás: Disco 240 mm de diámetro
Datos de interés:
Aceleración:
Velocidad máxima: + 130 km/h (marcador)
Autonomía: - 200 kms
Consumo / 100 kms: 5.0 litros a los 100
Con la mano en el corazón
Polivalencia y estilo es su mejor definición. Un scooter que te facilitará la vida diaria, con gran capacidad de carga y solvencia tanto en vías urbanas como en carretera.
Una moto para…
… aquél que vive en el extrarradio, que está obligado a entrar a carretera para ir a trabajar y no quiere perder las ventajas del scooter manteniendo su elegancia y estilo.
KILÓMETROS PRUEBA – 270 Kms
PORCENTAJE (Ciudad-carretera-autovía) 40%-30%-30%
Bien
Equipamiento
Acabados
Consumo
Velocidad punta
Menos Bien
Suspensiones
Autonomía
Frenos
Precio: 4.317 €
Accesorios: Baúl "Street" de 47 litros en el color de la carrocería o mate, Baúl "City" de 35 lt, Parabrisas grande completo, parabrisas completo regulable, respaldo Baúl "Street" y "City". Sistema antirrobo.