El ministro de Industria José Manuel Soria ha llevado a cabo una reunión con los máximos responsables de las petroleras Repsol, Cepsa y BP para intentar atajar el gran incremento en el precio de los carburantes, que alcanza máximos históricos.
Las altas tarifas de los carburantes que se registran actualmente en España han llevado al ministro de Industria José Manuel Soria a reunirse con los máximos responsables de las petroleras Repsol, Cepsa y BP con el objetivo de buscar una solución a la escalada de precios, que alcanzan máximos históricos.
Los responsables de las entidades, durante la reunión, aseguraron que llevan tiempo ajustando sus precios y que los márgenes que obtienen con la venta de un litro de gasolina o gasóleo oscilan entre 1 y 2 céntimos de euro por lo que no pueden recortar “artificialmente” sus precios, unos precios que alcanzan máximos históricos y que en el mes de agosto fueron los principales causantes de que el IPC alcanzase el 2,7%.
Los motivos de los altos precios de los combustibles, según explicaron las petroleras al ministro, son la elevada cotización internacional del petróleo y los carburantes, además del cambio entre euro y dólar y el
incremento del IVA en España. Estas causas han provocado discrepancias entre los empresarios sobre la manera de establecer una comparativa de precios antes de impuestos con el resto de Europa, ya que, a su juicio, provoca que los precios en
España se sitúen por encima de la media.
Por su parte, el Gobierno a través del ministro Soria ha calificado de “desproporcionado” el encarecimiento de las últimas semanas y ha recordado que “no tiene potestad” para establecer un tope en las tarifas, aunque sí para tomar otro tipo de medidas.
Durante su intervención en el Pleno del Senado, Soria explicó los componentes que influyen en el precio de los carburantes, y declaró que el margen de beneficio de las distribuidoras es mayor en España que en otros países europeos, lo que incrementa el precio que pagan los conductores.
Para solucionar esta situación, distintos miembros del Ejecutivo apuntaron la posibilidad de liberalizar la instalación de las estaciones de servicio en autovías y autopistas, así como gravar con un impuesto específico el margen de beneficio de las distribuidoras.
De cualquier forma, la reunión llevada a cabo entre las petroleras y el Gobierno no aclara los motivos y los culpables del gran incremento registrado en los carburantes españoles durante los últimos meses, unas elevadas tarifas que seguirán repercutiendo en el bolsillo de los ciudadanos.