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Entrevista a José A. Blánquez, Director general de Triumph para España y Portugal

Tomás Pérez Tomás Pérez
Moriwoki, apodo que lleva más tres décadas con Tomás Pérez: Novelista, ex piloto de raids, de enduro, de vespas..., piloto actual de la Mac90. Más de 40 años subido en una moto, corriendo y viajando.

15/12/2010 | Visto: 5431
Entrevista a José A. Blánquez, Director general de Triumph para España y Portugal
Hace poco más de dieciocho meses, Triumph, la legendaria marca inglesa, abandonó el contacto indirecto, la fórmula del importador, para desembarcar en nuestro país con toda una delegación oficial, un hecho que define muy claramente el interés de los británicos por nuestro mercado. Ahora, Portalmotos ha entrevistado a José Ángel Blánquez, su director general para España y Portugal.
ENTREVISTA A JOSÉ ÁNGEL BLÁNQUEZ, DIRECTOR GENERAL DE TRIUMPH EN ESPAÑA Y PORTUGAL.
 

El aire serrano de Guadarrama me llega con nitidez, aunque al inspirarlo sólo puedo presentir la proximidad de una montaña que queda fuera de mi alcance al encontrarme cercado por calles poligonales y edificios empresariales. Dejo el dedo sobre un botón metálico, mientras pasan por mi cabeza los últimos apuntes de la interviú. A los pocos segundos, la voz de una mujer enlatada en el interfono pregunta por mi identidad y el motivo de mi visita. Al mismo tiempo que me siento observado por el ojo de la cámara, repaso con la mirada la alargada fachada de cristal oscuro que se extiende a ambos lados. Nada trasciende de su interior, nada presagia su contenido; un frente liso y opaco sobre el que finalmente, allá en su máxima altura, alcanzo a ver siete letras azules y rubricadas.

Una firma legendaria.

El electroimán se deja oír como una chicharra fuera de temporada y me abre la puerta dos segundos después. Cruzo el umbral para penetrar en una sala de una intensa luminosidad resaltada por un blanco clínico. Deslizo la mirada sobre ese espacio que huele a plástico, a cuero, y en el que también deja su toque cáustico el barniz de madera prensada. Todo se siente envuelto por esa fragancia especial del estreno. Todo es nuevo. Y sobre ese flamante escenario veo cómo resaltan líneas curvas que contienen formas del pasado. Así, expuestas sobre la tarima, se me insinúan motos con señas y estilo que identifican un pretérito con más de medio siglo de antigüedad; unas motos a las que, sin embargo, recubre un lustre virgen y distinguen algunos detalles electrónicos que crean el desconcierto, al menos en mi mente. He escuchado en muchas ocasiones la palabra retro, pero no me parece que estas motos supongan ningún retroceso. No, en absoluto: más bien representan un paso adelante pero en otra dirección.

¿Cómo llamar entonces a esta corriente de formas nostálgicas de los sesenta que envuelven la tecnología más vanguardista del siglo XXI?

Poco después, nuestro invitado me dio la respuesta:

Neoclasicismo. El Neoclasicismo de la moto.
 

Y así se puede entender, por ejemplo, que una Bonneville del 2010 aparcada frente a la entrada de La Torre Espacio puede causar un efecto semejante al que causa San Patricio, máximo exponente del neogótico americano, edificado sobre la Quinta Avenida neoyorkina y justo enfrente del Rockefeller Centre.

Me recibe en una sala de reuniones presidida por la obligada mesa alargada, oval y también rodeada del mismo blanco clínico que pinta el vestíbulo. Nos sentamos y al minuto pongo en marcha la grabadora.
 

Portalmotos.- Siempre me ha llamado la atención el hecho de que un grupo distinguido y peculiar dentro del conjunto de los motoristas como es el de los harlystas haya respetado tradicionalmente a una sola marca: Triumph. Tal vez sea por el afianzado arraigo de vuestra firma en América o tal vez sea por ese rancio y profundo respeto por lo clásico. ¿Tenéis constancia del hecho de que haya gente de Harley que incluso se pasa a Triumph?

Invitado.- Bueno, hablando del mercado español, nosotros, marca por marca, no lo tenemos tan claro; pero de nuestro análisis sí se desprende que somos una marca receptora, muy receptora –se detiene por un momento y subraya-: la más receptora de todas. Es decir: nosotros recibimos de todas las marcas en un nivel muy alto. Luego, lo bueno es que se quedan.

Harley, en cambio, cae en el motorista de una forma mucho más radical: O gusta mucho o no gusta o no se entiende. Eso tiene la ventaja de que su cliente se queda de por vida y también la desventaja de que quizá les cueste más convencer a los que no son próximos a su estilo.
 
 

Tal vez sea pura sugestión del que entrevista, tal vez sea su propia imaginación llevada en volandas por su fantasía, la cuestión es que el tono pálido de su piel y el aspecto rubicundo -muy tenue, eso sí- de su rostro le dan un aire británico completado por la camisa que luce: Blanca de corte deportivo y con el emblema de su marca bordado sobre el bolsillo.

Estamos hablando con José Ángel Blánquez, Director General de Triumph para España y Portugal.
 
 

Portalmotos.- Antes de pasar a otro asunto, quisiera comentarte que hace muchos años tuve una Norton. Sí, yo sufrí entonces una Norton, prima hermana, como todo el mundo sabe de las BSA y también de las Triumph. Sí, aquellas motos bicilíndricas y trepidantes que aflojaban la tornillería y soltaban la presión de las juntas para dejar una mancha o más de aceite allí donde aparcaban, como una impronta obligada y personal, han quedado dentro de la leyenda de Triumph como moto inglesa de esa época; una leyenda, por otra parte, con una base muy real.

Ya no queda nada de aquella detractora leyenda, de aquella fama de fragilidad acuñada por las motos inglesas; sin embargo Triumph ha apostado por respetar al milímetro la arquitectura y el aspecto de ese motor de los setenta, a pesar de que, en los más veteranos, esas formas del pasado generan una temerosa desconfianza al recordar los tornillos sueltos, girando locos al son de las vibraciones, lo mismo que los churretes de aceite grabados sobre el aluminio pulido.

José Ángel Blánquez.- Lo cierto es que esa imagen ha quedado grabada tal vez en el pasado, pero desde luego borrada en el presente por unas cifras de ventas que están ahí para confirmarlo. Estas motos que llamamos “Neoclásicas” tienen una gran demanda en el mercado y pienso que la van a tener durante muchos años; pero como tú dices, cuidando que no lleguen a dar esa imagen de las motos que se fabricaban hace cuarenta años, porque no lo son en absoluto: Estas motos llevan la tecnología más puntera. Por ejemplo, aunque en las motos de ahora veas carburadores, realmente son inyectores recubiertos por una carcasa y no tienen nada que ver con aquellas motos originarias.
 

Portalmotos.- Triumph, por otro lado, ha basado en el cine buena parte de su ejercicio de marketing. En vuestra boutique, por ejemplo, se ofrece una cazadora con tres calaveras grabadas en la espalda sobre tres bielas, una cazadora que llevaba Lee Marvin en la legendaria película “El Salvaje”. Lee Marvin, una estrella con carisma, qué duda cabe, pero Triumph se apoya sobre todo en otro icono de la gran pantalla, del cine de acción, cuya vida sin un motor cerca carecía de sentido. ¿No es así?

José Ángel Blánquez.- Sí, claro, es Steve Mcqueen. Pero veamos: hay dos etapas. Tenemos por un lado la Triumph longeva de hace 110 años; una Triumph que ha pasado por guerras mundiales, que ha pasado de todo; una moto que se vendía muchísimo, una Triumph que con la Boneville fue record de ventas en USA. Y por otro ésta nueva Triumph de la que ahora vamos a hacer veinte años desde que apareció en el Salón de Colonia.

Entonces pienso que lo bonito es que en estos tiempos aunamos ambas cosas: Tenemos aquella parte antigua representada en Steve McQueen, que sigue gustando mucho, y ahora tienes a Angelina Jolie, que aparece en su última película sobre una Street Triple R; también antes se vio en varias escenas de “Misión Imposible” con Tom Cruise. Digamos que, de una manera o de otra, la Triumph es una moto icono para el cine, lo cual nos llena de orgullo.
 

Portalmotos.- Hemos entrado casi sin pretenderlo a hablar de esa dicotomía de la marca. Una parte de rancio sabor clásico y otra llamativamente vanguardista. En esta segunda, Triumph ha apostado por el tricilíndrico, tal vez porque en la teoría representa la opción del equilibrio, del término medio; y es tal la fe puesta en esta configuración que sobre algunos de los artículos del merchandising aparecen serigrafiadas las tres bielas abiertas en un manojo rematado por sus respectivos pistones en el extremo superior.

¿Llega tan lejos la fe de Triumph en la arquitectura del tridente que tal vez se esté trabajando ya en un prototipo tricilíndrico para competir en el Mundial de Superbikes?

José Ángel Blánquez- En realidad hay tres frentes, el tercero abarca la gama cruiser y custom, que también es importante y que lo diferenciamos un poco de lo que es el rincón neoclásico.

Apostar por los tres cilindros creo que es un posicionamiento muy inteligente porque este motor tiene, por un lado, el par del dos cilindros y por otro puede llegar a altas revoluciones como todas las japonesas, y de alguna manera es nuestra seña de identidad sólo en este tipo de motos, porque el twin bicilíndrico tiene su espacio en las neoclásicas y se mantendrá así durante muchos años.
 

Portalmotos.- Has mencionado vuestras motos custom. Curiosamente, en el mundo custom es obligada la uve, y sin embargo –se ríe y deja la mirada sobre la mesa. Un instante después la eleva sin dejar de reír-…

José Ángel Blánquez.- Hay que ser Inglés. Es el toque inglés. Desde luego, los motores en uve tienen cosas buenas y cosas malas, como todos. Nuestro motor twin es muy equilibrado y convierte en una delicia su conducción; a veces hay que abrir un poco más los escapes para que dejen salir su sonido particular, un sonido muy bello. Hemos hecho el año pasado el nuevo motor de 1.600 cc. y seguiremos apostando por el twin paralelo.
 

PM.- Lo decía más que nada por una concepción estética que para una custom parece obligada, y sin embargo el motor de Triumph, a mí, particularmente, no me parece que rompa la línea de ese tipo de motos.

JAB.- Lo dice el propio logo de nuestra marca: Nosotros seguimos nuestro propio camino. ¿Hay una línea que marca la estética de las custom? Bueno, pues nosotros seguimos la nuestra propia y vamos observando cuál es la reacción del mercado, porque desde luego no fabricamos motos para colocarlas en los museos, fabricamos para vender. En este caso, las ventas nos animan a seguir ese propio camino que hemos elegido porque las cifras cada vez van a más.
 

PM.- Cambiando de segmento, la Street Triple 675 parece ser la joya de la marca, en lo que al número de ventas se refiere. ¿También lo es en España?

JAB.- Sí, lo es en el mercado español…
 

PM.- ¿También en el internacional?

JAB.- Sí, también lo es en el internacional, aunque el mercado americano tenemos que tratarlo aparte porque es un poco diferente. Si hablamos del europeo, sí, la Street Triple es un éxito de ventas, no sólo por el modelo sino porque, además, está en un segmento en el que se vende mucho. Entrar en ese segmento ha sido muy bueno para la marca porque nos ha posicionado con un volumen mayor del que llevábamos hasta entonces. Pero, aparte de esto, la moto está quedando por delante en todos los test y ha causado un gran impacto en el público. De hecho tenemos ahora una nueva versión con 95 CV que sólo ha salido de momento en España, una versión pensada para la limitación del nuevo carné.
 

PM.- Bien. Digamos que la Street Triple es la primera en popularidad. ¿Cuál es la siguiente?

JAB.- Pues mira, la línea Street se lleva aproximadamente el 30% y la Bonneville, con toda la gama neoclásica, un veinticinco. Como ves, tienen mucho peso.

Ahora hemos entrado también en España en una moda que arrancó hace más o menos un año en Italia. Me estoy refiriendo a la llamativa circunstancia de que la gente joven ha empezado a tomar una neoclásica como primera moto. Algo que desde luego ha supuesto un orgullo, pero por otro lado una sorpresa, porque uno espera que el chaval joven quiera ir a lo último con todos los colores y las pegatinas del mundo y, sin embargo, ahora muchos van a lo clásico.
 

PM.- Vayamos a una moto muy particular como la Rocket III, en cualquiera de sus versiones. Un modelo que guardando el concepto de los tres cilindros, aunque en otra disposición, fue concebido dentro del mercado americano pareciendo haber nacido para llevar la etiqueta de “La Moto más grande del Mundo”. Una moto que, en principio, puede presumirse para minorías, pero que por otro lado llama la atención de una gran mayoría. ¿La Rocket III tiene proyección en nuestro país?

JAB.- Cuando sacamos la versión Roadster de la Rocket III, miramos lo que se había vendido de la básica y de la Touring, y habían sido 18.000 unidades hasta el año pasado. Es decir: es una moto que se ha vendido bastante, porque hay que pensar que somos una marca todavía pequeña. Somos la séptima en el mundo en cuanto a motos grandes. Sí, la primera es Harley, por su gran cuota de mercado en USA, luego van las cuatro japonesas, luego BMW, luego estamos nosotros y detrás de nosotros Ducati, en cuanto a motos de más de 500 c.c. se refiere. Así es que las cifras de la Rocket III no la dejan, en absoluto, como una moto de minorías. Se ve que el reto de ingeniería que representó hacer la moto más grande del mercado, tratándose de una marca con las posibilidades de Triumph -no sabríamos decir muy bien de quién partió la idea original- ha funcionado; porque, evidentemente, en un principio supuso un riesgo. Es una moto que cuando llegó aquí nos imponía probarla, la verdad. Nosotros tenemos que probar toda la gama y entonces íbamos dejando la Rocket III para el final porque te da miedo con sus 400 kilos en orden de marcha. Luego descubres que es una gozada. Yo la que tuve me la quedé tres meses, porque descubrí otro concepto de ir en moto.
 

PM.- Es cierto que las Triumph de 2010 están forjando una imagen con personalidad que significa, al mismo tiempo, calidad e imagen para el motorista español, ¿tal vez ahora se busque resaltar otros sustantivos como puedan ser tecnología punta e innovación?

JAB.- El otro día, en una reunión de directores generales en fábrica, se acercó John Bloor, que aún sigue actuando como dueño que es de la marca, y a propósito de este asunto nos dijo: “Yo quiero hacer siempre las mejores motos del mundo”. Ésa es su obsesión. Por eso tiene el equipo de diseño más grande que existe en el mundo de la moto fuera de Japón; por eso este año vamos a meter un 20% más de gente en diseño y en las líneas de producción… Él lo que quiere es hacer unas motos técnicamente perfectas. Aunque, de todas formas, también tienes que tener cuidado en no meter demasiada tecnología en una moto porque puede volverse frágil, además de muy cara. En cualquier caso, nuestro posicionamiento ahora en el mercado es muy bueno, especialmente con las recientes adiciones de la nueva Speed Triple, las Tigers 800, la Thunderbird Storm, la siempre premiada Daytona, ahora en su versión R, los cambios de las America y Speedmaster, y la introducción hace medio año de la nueva Sprint GT; sin olvidarnos de las ediciones especiales que van saliendo, sobre todo de los modelos clásicos que tienen tanta aceptación.
 

PM.- La sección de boutique ha calcado los pasos de las motos y existe una línea clásica con cuero rancio y remaches, y al mismo tiempo con ocultas soluciones actuales, como los forros térmicos y las protecciones de kevlar. En el lado más Racing y actual se ha optado por una sobria línea de diseños y colores en los monos, a pesar de que la saga Daytona, Speed y Street constituyan las más excitantes de la marca.

JAB.- La idea es tener una gama para cada segmento. La cazadora de Steve McQueen para ir una tarde a tomar un café o el mono Alpinestar para ir al circuito. Y lo bueno también es que vemos a otras marcas que visten con equipamiento de nuestra boutique.
 

PM.- Hay que hablar forzosamente de la crisis, de si la evolución de Triumph en el mercado español sufriendo esta crisis ha seguido la tónica del resto de los países donde tiene delegación o si por el contrario su línea se ha desviado de los demás.

JAB.- En España la crisis tardó un poco más porque se mantuvo el nivel de ventas; pero luego cayó muchísimo más. Estados Unidos y España son los dos mercados que más han caído.
 

PM.- Y para finalizar, hablemos de cómo ha afectado la crisis a Triumph globalmente: si tocó un fondo que alcanzó todo el mercado a final de 2009.

JAB.- El otro día sacamos las estadísticas de ventas a nivel mundial y, verdaderamente, la curva asusta. Sin embargo podemos decir que Triumph es la marca que menos ha caído dentro de las grandes; algo que, lógicamente, nos llena de orgullo. Para nosotros la crisis sí que está afectando, desde luego, aunque no en los niveles que se podría pensar en un principio. Ni mucho menos.
 

Autor: Tomás Pérez.

Director de la Escuela de Conducción

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