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Casco MT Privilege: Carbono Aerodinámico

moriwoki moriwoki
Moriwoki, apodo que lleva más tres décadas con Tomás Pérez: Novelista, ex piloto de raids, de enduro, de vespas..., piloto actual de la Mac90. Más de 40 años subido en una moto, corriendo y viajando.

23/02/2012
Casco MT Privilege: Carbono Aerodinámico
Hemos probado un casco sorprendente, en la punta de la vanguardia por su destacada faceta aerodinámica, diseñado y producido totalmente en España. Lo hemos probado en todas las situaciones, con lluvia o a más de 300. Su precio te dejará boquiabierto.
Cuando un producto lleva grabado el sello nacional desde el mismo momento en el que se traza sobre el plano la primera línea de su boceto hasta que queda rematado, empaquetado y embalado, listo para ser enviado a la tienda, no cabe ninguna duda de que atrapa y merece nuestra atención más allá del fácil patriotismo, por una sencilla cuestión de proximidad.
 
El casco MT Privilege es el fruto de un concienzudo estudio aerodinámico por parte de Linkinnova, una empresa española cargada con todo el entusiasmo que entraña la juventud y con todo el aplomo y sabiduría que acarrea la experiencia en sectores tan aeronáuticos como lo son la propia aviación y también, qué duda cabe, la automoción. Este minucioso estudio resalta, destaca, desde el momento en el que observamos el casco con un mínimo detenimiento y sobre todo si deslizamos la mano con suavidad a lo largo de su superficie. Lejos de una convencional tradición que ha marcado durante años, y sigue marcando, formas esféricas o siluetas ovoides, el MT Privilege representa un diseño aerodinámico tan evolucionado y progresista que puede competir con el más sofisticado y vanguardista del momento.
 
Desde luego, con este modelo MT toma una nueva línea que nada tiene que ver con sus productos iniciales, aquellos diseñados con el único propósito de marcar al final un precio de hipermercado y que probablemente mantenga en las grandes superficies. Con el Privilege, MT toma un camino completamente diferente; sorprendente, con toda probabilidad, para muchos de los hayan visto sus anteriores productos de bajo coste, MT inicia con este casco la línea de la sofisticación aeronáutica.
 
Probador 1:
 
Tomás Pérez: 53 años. Piloto de la Mac90 y director de la Escuela de conducción MPm.
 
Motos con las que lo ha probado:
 
Yamaha FJ 1200, Aprilia Tuono 4, Honda CrossRunner, Kawasaki ER-6 N, Kawsaki ZX-10, BMW K 1600 GT, Suzuki GSXR 1000, Harley Heritage Softail con pantalla y BMW R 1200 RT.
 
El lector que sigue los comentarios de un servidor desde hace tiempo podrá decir que con alguna frecuencia utiliza la hipérbole como recurso literario en las descripciones, o incluso que algunas veces se deja llevar por el incontenible entusiasmo que todos guardamos, o retenemos, dentro de nuestro espíritu motorista; pero, en cualquier caso, pienso que nunca dirán que se trata de un tipo exagerado o ni siquiera de alguien que tiende a la exageración.
 
Bien, pues porque lo he probado en las que creo todas las condiciones posibles con un buen racimo de motos y porque lo he contrastado con mis compañeros -no sólo los que escriben a continuación, también con el resto de los monitores de la Escuela MPm- puedo decir a conciencia lo siguiente:
 
Una vez que lo pruebes en ciudad, más aun en carretera, mejor todavía en autopista y, sobre todo, mejor en circuito, lo que menos te llamará la atención o lo que menos valorarás del MT Privilege es que está fabricado en fibra de carbono.
 
Sobre lo primero que se percibe: El diseño estético.
 
Pienso que sobran las palabras, que las imágenes hablan por sí solas, y que, además, incluso gana puntos en directo, sobre todo al tacto, repasando ese laborioso trabajo aerodinámico que lleva labrado en su superficie.
 
Homologaciones y verificaciones de seguridad: Las tiene todas.
 
1ª.- Por supuesto, la obligatoria en España: la europea.
 
2ª.- La americana, sustancialmente más exigente que la de nuestro continente -como podréis conocer a través de la explicación que se desarrolla en este vídeo (http://www.mutua.escuelaportalmotos.es/modulos/fotos/videos.asp?fotoId=209), obligando al fabricante a elaborar el casco con el máximo espesor de seguridad y la más reforzada combinación de materiales sobre una mayor superficie extendida a lo largo y ancho del cráneo; algo que lleva a tener en cuenta un sobrepeso que, prácticamente, queda relegado al plano teórico de las fórmulas físicas gracias a la liviana estructura molecular que constituye la fibra de carbono.
 
3ª.- El marchamo supremo: La homologación de carreras. El MT Privilege está absolutamente verificado para cualquier carrera federada de nuestro país, entre otras características fundamentales, gracias a su strap con sistema de doble anilla.
 
Bien. Ahora, antes de ponérnoslo, repasemos el casco con detenimiento.
 
Aparte del laborioso trabajo aerodinámico, anotamos algunos detalles que reservamos ahora para la lista de pegas, una lista que mostraremos después.
 
Lo primero que podemos resaltar es la facilidad que aporta el mecanismo integrado en la estructura del casco a la operación de cambio de pantalla. Con tres sencillos movimientos por cada lado la tendremos perfectamente encajada. Aparte de este detalle, el strap, incluso con su austera apariencia, resulta de lo más funcional gracias a que la cinta corre entre las dos anillas con una suavidad que convierte el ajuste bajo la barbilla en un tirón tan sencillo como un gesto subconsciente.
 
El tratamiento antivaho con que se entrega impregnada la pantalla completamente transparente, con la que se vende de serie el casco, aguanta las temperaturas ibéricas más extremas durante más tiempo del que cabría imaginar, sometido al test implacable del impacto directo que incide el aliento caliente sobre el plástico. Sólo termina empañándose después de unas cuantas bocanadas con la moto completamente parada y la pantalla herméticamente cerrada.
 
La Insonorización.
 
El viento se oye muy poco, pero el sonido del un claxon o una sirena de ambulancia llega perfectamente hasta nuestros oídos, como si el casco dispusiera de un filtro que aísla del ruido que produce el corte del viento y que permite el paso, siendo transparente, a sonidos que sí nos interesa oír.
 
La aerodinámica.- La fuerza del viento sobre la cabeza. No pega la pantalla a la cara a alta velocidad. No hay que hacer tanta fuerza con el cuello para sujetar la cabeza, hasta el punto que llega a desvirtuar nuestra percepción de la velocidad a ritmos elevados.
 
El ajuste. A la cabeza es perfecto. En un primer momento lo sientes encima de tus pómulos, pero sin apretar hasta el tejido muscular contra el hueso, sólo ajustado. En otro casco, con otro diseño y otra estructura, pudiera resultar un tanto agobiante, pero la liviana sensación de la fibra de carbono y del resto de los componentes elimina esta impresión inmediatamente. Después del primer minuto ajustado sobre nuestra cabeza, el MT Privilege se siente casi como algo que forma parte de nosotros mismos, algo así como un guante fino para el cráneo.
 
La Visibilidad.
 
Es otra de las notables virtudes que ofrece este casco, es tan sobresaliente que llama su atención yendo con la moto completamente inclinado sobre la pista y con la bisagra de la nuca prácticamente doblada debido a mi postura agachada en combinación con los 192 cm que mido.
 
Bajo la lluvia.
 
En estas condiciones, el MT Privilege responde en consonancia con ese filtro sonoro que contiene, como un tabique de rasilla, el zumbido del viento y que al mismo tiempo permite el paso hasta nuestros oídos de otros sonidos que nos interesa escuchar con la mayor nitidez posible. Siendo así, con la lluvia se da un caso intermedio; es decir: por un lado percibimos su presencia en el aire con suficiente nitidez como para calibrar su intensidad y por otro nos ahorra el ruido, a veces atronador, que producen las gotas de agua en un ejército de impactos sobre la superficie del casco; no digamos ya a velocidades superiores a los 200 km por hora. Es decir, con el MT Privilege podemos apreciar cuánto llueve a cualquier velocidad, por mucho que llueva.
 
Pegas.
 
Es muy fácil señalar algunas limitaciones de este casco, que nunca alcanzarán -a mi modo de ver- el rango de precariedades, sin tener en cuenta el precio final que recomienda el fabricante, un precio que he tenido que consultar dos veces, incluso que ratificar porque, sencillamente, no me lo creía.
 
Bien, de acuerdo, no tengamos en cuenta el precio, aunque, lógicamente, invito al lector a que lo consulte al final de este reportaje.
 
El grosor de la pantalla pasa las homologaciones mencionadas –no podía ser de otra manera, claro está-; sin embargo se antoja un tanto austero (unos 2 mm) frente a la generosidad de recursos empleada, por ejemplo, con un material tan vaguardista y sofisticado como la fibra de carbono, y no digamos ya frente al científico trabajo de ingeniería que ha cincelado su silueta para enfrentarla al viento con los efectos que he comentado y los otros que a continuación describen mis compañeros.
 
El tejido y acolchado interior cumple, pero cede algún milímetro con la erosión del sudor y de las presiones extra que ejercemos al ponérnoslo y quitárnoslo un buen número de veces.
 
La cinta (strap) y botón de clip que la complementa muestran, lo mismo que el grosor de la pantalla, una austeridad que contrasta con la exhuberancia de recursos (la fibra de carbono) empleada en la arquitectura del casco.
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