Motor:
Bicilíndrico en V a 90º de cuatro tiempos y 744 c.c., que entrega una potencia de 46 CV a 6200 rpm. La robustez de su motor ha sido desde sus inicios uno de los factores clave de la Nevada. Aunque a lo largo del tiempo se han ido cambiando algunos componentes internos, ha seguido manteniendo una personalidad única. Como lo demuestra la transmisión cardánica, literalmente indestructible, siempre fluída y continua y sin necesidad de mantenimiento.
Parte ciclo:
En cuanto a la parte ciclo, destaca la substitución de la horquilla delantera "made in Guzzi", por una horquilla Marzocchi de 40 mm de grosor, mucho más eficaz a la hora de absorber las irregularidades del terreno. Para la suspensión trasera, cuenta con dos amortiguadores regulables en precarga, que cumplen a la perfección con la tarea de adaptarse a las condiciones del terreno. Los frenos han sido totalmente renovados, constituidos ahora por un nuevo disco flotante de acero inoxidable de 320 mm de diámetro, robado de la superdeportiva V11, con bomba Brembo, que sustituye la pinza de dos pistones utilizada en el modelo precedente. La frenada posterior queda también garantizada por un disco en acero inoxidable de 260 mm de diámetro.
Accesorios:
El nuevo faro delantero, mucho más luminoso y la nueva instrumentación, son los cambios más sobresalientes en cuanto al equipamiento. El nuevo manillar tiene ahora un perfil más lineal, lo cual la hace una moto menos "biker" y más adaptada al medio urbano.