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GILERA FUOCO 500 ie LT – Prueba – Talante dinámico

José Montalvo José Montalvo 'Sito' | Probador

15/07/2015
Fuoco 500/Gilera Fuoco 500 - Prueba
La firma italiana Gilera renueva con sutileza su scooter de tres ruedas Fuoco 500. Estética renovada y actualización de algunos aspectos dinámicos para mantener el pulso frente a la competencia. Prueba a fondo Gilera Fuoco 500ie LT.




¿Quién le iba a decir a Giuseppe Gilera, cuando fundó su pequeña factoría allá por 1909, que un concepto como la Gilera Fuoco 500ie LT acabaría formando parte de sus filas más de un siglo después? Pues bien, gracias al grupo Piaggio (grupo al que pertenece Gilera) y al esfuerzo conjunto de sus ingenieros, el concepto de este vehículo de tres ruedas se hizo posible, siendo los pioneros del complejo entramado que supone su eje delantero de dos ruedas y su efectivo funcionamiento. Empleado por primera vez en la Piaggio MP3 en 2006, su evolución ha seguido desde entonces una clara línea ascendente y su concepto terminó aterrizando con formas más agresivas y una estética off-road con la llegada de esta Gilera Fuoco 500ie LT.



Lo cierto es que, con esta nueva Gilera Fuoco 500ie LT, no son grandes las diferencias que la separan de su modelo anterior. Estas se podrían resumir en una nueva selección de colores y estilos más actuales y acordes a tendencias emergentes. Su estética sigue guardando ese carácter inconfundible que mezcla un aspecto robusto, con sus tubos a modo de protección de la carrocería, y la esencia deportiva con sus ópticas y líneas trasgresoras. Sin duda, la versión más “Mad Max” de su hermana, la Piaggio MP3.


Cuenta con un muy completo cuadro de mandos con pantalla digital en el que no echaras en falta dato alguno. Esta pantalla está escoltada por las esferas analógicas del tacómetro y cuentakilómetros. La Gilera Fuoco 500 carece de guantera, dejando toda la responsabilidad de carga al hueco existente bajo el asiento. Eso sí, en él encontrarás el espacio suficiente como para albergar un casco integral y objetos de pequeño tamaño, ya que también cuenta con una toma de 12v apta para recargar tu dispositivo móvil.


De la propulsión de esta motocicleta se encarga un motor de un único cilindro de 492cc, refrigeración líquida, doble encendido, inyección electrónica, 40cv de potencia y un par motor de 46Nm. El embrague es centrífugo automático y cuenta con un cambio por variador automático CTV con servidor de par.


En la parte ciclo, nos encontramos con un bastidor tubular de doble cuna y un firme conjunto de suspensiones, en el que destaca el sofisticado y patentado sistema de suspensión frontal. Para la zaga monta dos amortiguadores regulables en precarga. El pertrechado equipo de frenada está compuesto por tres discos de 240mm (uno por cada rueda), mordidos por pinzas de un solo pistón. Esta versión, al ser apta para la licencia “B” (carnet de coche), cuenta con un pedal en la plataforma del lado derecho, que acciona ambos trenes de manera simultánea.


Tras el repaso de rigor a las evoluciones, datos técnicos y detalles de interés, os emplazamos a la parte dinámica de la prueba, donde os desvelaremos su comportamiento desde nuestro humilde punto de vista.


¡Al ataque!


Frente a frente, esta Gilera Fuoco 500ie LT sigue manteniendo ese aspecto rudo y deportivo que la diferencia de las demás scooter de tres ruedas. Como es de esperar de una marca perteneciente al Grupo Piaggio, mantiene inalterado el nivel de calidad de todos sus componentes, mostrando detalles como las plataformas recubiertas por planchas de aluminio, los acabados de sus plásticos o la apertura del cierre del asiento desde la llave. En esta nueva puesta en escena, en cuanto estética, se le echa un poco en falta la actualización de sus ópticas y pilotos por tecnología LED.


Nos ponemos a sus mandos y comprobamos su correcta ergonomía, aunque mantener el depósito de combustible bajo las plataformas de apoyo hace que, en el caso de tener las piernas largas, se aproximen en exceso al manillar, obteniendo la llamada posición” Barbilla/Rodilla”, detalle sin trascendencia si tus medidas no se salen de la media. Otro aspecto que a priori es un tanto molesto, es la ubicación del pedal de freno, ya que deja un espacio limitado a la hora de posicionar el pie derecho. El asiento cuenta con un espacio y mullido sobresaliente y tanto la distancia a sus mandos y la visualización del cuadro de mandos son muy correctos.


Arrancamos y nos disponemos a atravesar la urbe y aprovechar la valía de esta Gilera Fuoco 500ie LT sobre este terreno. La respuesta al acelerador es contundente y a la vez dosificable. El trabajo con el tren delantero es prácticamente insuperable, ya que cuenta con una eficacia muy próxima a las sensaciones experimentadas en scooter de dos ruedas, pero con el plus en seguridad que aporta el doble apoyo. Ha mejorado en estabilidad a la hora de afrontar irregularidades en el asfalto, sobre todo cuando absorbe los baches por separado. El reparto de pesos es muy equilibrado para un vehículo de estas características y cumple ampliamente con las expectativas. A pesar de aparentar ser un conjunto ancho, se mueve con agilidad y precisión entre el incesante tráfico urbano, no siendo necesarios muchos kilómetros para adaptarte a las particularidades de esta Gilera Fuoco 500ie LT. El equipo de frenada mantuvo el tipo durante la prueba en este trazado, pero tengo que decir que se echó en falta en materia de seguridad el asistente de frenada ABS, que no lo tiene ni como equipamiento opcional en su catálogo. El tacto del pedal que acciona los frenos de ambos trenes no es suficientemente bueno ni eficaz, al contrario de lo que sucede con las manetas del manillar.


Salimos a carretera abierta y dejamos atrás las incomodidades del tráfico urbano, que han sido menos gracias al buen hacer de esta Gilera Fuoco 500ie LT. Este scooter tiene una aceleración notable, perfecta para adelantar con celeridad a los vehículos más acompasados. Cuenta también con una buena velocidad punta, perfecta para realizar trayectos de largo recorrido sin ofrecer resistencia, fatiga a la que te verás obligado a enfrentarte si no cambias la “pantalla” que viene de serie, ya que apenas te protege del aire, como si de una naked se tratara. El pasajero goza de una posición inmejorable, ya que cuenta con plataformas de apoyo a una buena distancia y también con sólidas asideras.


La Gilera Fuoco 500ie LT tuvo un comportamiento ejemplar en las inclinaciones más rigurosas. Como ya os comentábamos en líneas anteriores, el tren delantero ofrece un plus de seguridad y confianza, gracias a su buen hacer. Al principio eres consciente del fondo de dicho sistema cuando se endurece en plena curva, indicándote el límite del mismo, pero es en ese preciso momento donde todavía puedes forzar un poco más y obtener una inclinación insuperable. Su ligero peso y bajo centro de gravedad hacen de este triciclo un conjunto muy eficiente y divertido.



Con la mano en el corazón


Aunque esta Gilera Fuoco 500ie LT apenas ha incluido cambios relevantes en este 2015, sigue manteniéndose en la zona alta de su segmento, gracias en parte al buen hacer de su patentada tecnología, nivel de acabados y prestaciones. Es cierto que ya se van echando en falta elementos como los que monta la Piaggio Mp3 500LT como tecnología LED o los sistemas ABS/ASR, pero sigue siendo una opción muy digna por la que decantarse.


Lo bueno


Dinamismo

Estética

Prestaciones


Menos bueno


Pedal de freno Pantalla Capacidad de carga

Consumo: 4,5l/100km

Autonomía: 200km

Kilómetros de la prueba: 405km

PVP: 8000€


Ficha Técnica


Motor: Monocilíndrico Piaggio MASTER, 4 tiempos

Cilindrada: 492,7 cc

Diámetro interior / Carrera 94 mm / 71 mm

Potencia: 40 CV a 7.250 rpm

Par: 46,5 Nm a 5.250 rpm

Distribución: Monoeje en cabeza - 4 válvulas SOHC

Alimentación: Inyección electrónica

Refrigeración: Líquida con termostato de tres vías

Lubricación: De cárter húmedo

Arranque: Eléctrico

Cambio: Variador automático CVT con servidor de par

Embrague: Centrífugo automático en seco

Bastidor: Doble cuna de tubos de acero de alta resistencia

Suspensión: delantera Dos amortiguadores hidráulicos con precarga regulable de muelle de 4 posiciones


Freno: delantero Doble disco Ø 240 mm

Freno: trasero Disco Ø 240 mm

Neumático delantero: Tubeless 120/70-12” 51S

Neumático trasero: Tubeless 140/70-14” 68S


Longitud / Ancho 2.210 mm / 790 mm

Distancia entre ejes: 1.550 mm / 785 mm

/ Altura asiento

Capacidad depósito: 12 litros (de los cuales 1,8 son de reserva)

Homologación EURO 3



Probador: Jose Montalvo “Sito”

Fotografía: Félix Gómez “Fyno”



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